El ministro de Economía, Luis Caputo, informó la reapertura y destacó que Japón importa anualmente más de USD 3.000 millones en carne bovina de alta calidad desde distintos países. Según señaló, el nuevo acceso representa una oportunidad para ampliar la producción y las exportaciones argentinas.
La habilitación se produce mientras las ventas externas del sector ganadero muestran un crecimiento en valor durante 2026, impulsadas principalmente por la evolución de los precios internacionales. Entre enero y julio, las exportaciones de carne bovina a todos los destinos alcanzaron los USD 2.768 millones y totalizaron aproximadamente 403.100 toneladas peso producto. En comparación con el mismo período del año anterior, el volumen creció 6,7% y el valor aumentó 41,8%.
La diferencia entre ambos porcentajes está vinculada con la suba de los precios internacionales. Durante julio, el valor promedio de exportación de la carne vacuna refrigerada y congelada llegó a USD 7.123 por tonelada, un 27,5% por encima del mismo mes de 2025 y un 1,3% más que en junio.
China se mantuvo como el principal destino de la carne argentina durante los primeros siete meses del año, con el 59,8% del total exportado. En julio, las ventas de carne deshuesada hacia ese mercado alcanzaron las 21.000 toneladas por USD 126,3 millones, con un precio promedio de USD 6.010 por tonelada.
Estados Unidos también tuvo un desempeño destacado. Argentina agotó en nueve meses el cupo de 100.000 toneladas con acceso preferencial que tenía asignado para ese mercado, antes de finalizar 2026. El presidente ejecutivo de PromArgentina, Diego Sucalesca, señaló que el volumen disponible se completó antes de lo previsto.
Los datos correspondientes a los primeros siete meses del año muestran que las exportaciones hacia Estados Unidos llegaron a 65.500 toneladas, equivalentes al 19,5% del total de carne vacuna exportada en ese período. El volumen representó un incremento interanual del 211,5%, mientras que el precio promedio alcanzó los USD 8.257 por tonelada, un 13,1% superior al registrado un año antes.
En julio, Estados Unidos representó el 20,8% de las ventas externas de carne vacuna argentina y se ubicó como el segundo destino, con operaciones por USD 92,8 millones. Luego del cumplimiento anticipado del cupo, queda abierta la posibilidad de una eventual ampliación de la cuota para 2027, en función de la demanda de los importadores estadounidenses.
El escenario también contempla otros mercados con comportamientos diferentes. Las exportaciones hacia Israel crecieron 25% en el acumulado del año y alcanzaron las 35.200 toneladas, mientras que los envíos a Chile retrocedieron 17%, hasta las 9.100 toneladas. En julio, además, las ventas de menudencias y preparaciones bovinas sumaron 9.500 toneladas por USD 26,5 millones.
Para 2026, las proyecciones del sector apuntan a que las exportaciones argentinas de carne bovina podrían superar los USD 3.000 millones. La estimación contempla un volumen cercano a las 700.000 toneladas, inferior a los registros alcanzados en 2022 y 2024.
La menor disponibilidad de ganado y el proceso de recomposición de los rodeos redujeron la producción por habitante y limitaron los volúmenes que pueden destinarse al mercado externo. En ese contexto, la evolución de los precios internacionales adquiere un peso relevante en la facturación de las exportaciones.
La reapertura japonesa incorpora así un nuevo destino para la carne argentina, bajo los estándares sanitarios acordados entre ambos países y después de 20 años sin acceso al mercado.









