La compañía asumió la operación de una de las principales vías para el comercio exterior argentino luego de completar el proceso de licitación y formalizar el contrato de concesión. La infraestructura se extiende sobre el río Paraná, concentra cerca de 60 terminales portuarias y canaliza alrededor del 80% de las exportaciones del país.
Uno de los primeros cambios para los usuarios será la reducción de la tarifa de peaje. El valor pasará de US$ 4,30 a US$ 3,80 por tonelada de registro neto (TRN), lo que representa una baja del 13,5%.
La disminución del costo de navegación podría generar un ahorro logístico anual estimado de entre US$ 375 millones y US$ 456 millones para el sector agroexportador. El impacto se proyecta especialmente sobre los puertos del Gran Rosario y del Litoral, al reducir uno de los componentes de los costos asociados al traslado de mercadería.
La nueva concesión contempla además un programa de trabajos destinado a mejorar las condiciones de navegación. Entre las tareas previstas se encuentran el dragado y redragado, la renovación y ampliación de la señalización y la incorporación de tecnología para modernizar la operación.
El objetivo es incrementar la seguridad y previsibilidad del tránsito fluvial y permitir el desplazamiento de mayores volúmenes de carga. La mejora de la infraestructura también apunta a reducir los tiempos de navegación y los costos logísticos asociados al transporte.
Vía Navegable Argentina tendrá a su cargo la gestión de la Hidrovía durante los próximos 25 años. Durante ese período, el proyecto contempla inversiones que podrían alcanzar aproximadamente los US$ 10.000 millones para modernizar y ampliar la infraestructura de la vía fluvial.
La puesta en marcha de la nueva concesión marca así el inicio de un período de transformación de una infraestructura estratégica para las exportaciones argentinas, con una primera medida concreta centrada en la reducción del peaje y un programa de inversiones orientado a mejorar la capacidad y eficiencia del corredor.









