La convocatoria fue respaldada por los dirigentes de la central obrera Jorge Sola, de Seguros; Octavio Argüello, de Camioneros; y Cristian Jerónimo, de Vidrio. Los referentes sindicales sostuvieron que la industria no representa únicamente producción, sino también “trabajo, soberanía y futuro”.
Desde la CGT cuestionaron las políticas económicas del Gobierno de Javier Milei y convocaron a los trabajadores a participar de la marcha con ropa de trabajo, cascos y otros elementos representativos de sus actividades. “Frente a un modelo que deteriora el entramado productivo y pone en riesgo miles de puestos de trabajo, el movimiento obrero vuelve a las calles”, sostuvo la central.
Jorge Sola también planteó que el programa económico debería permitir la importación de productos sin afectar la capacidad de producción y generación de empleo en la Argentina. El dirigente sostuvo que es posible alcanzar precios competitivos y reclamó avanzar en una reforma impositiva que reduzca la carga sobre la producción y el trabajo.
Además, cuestionó las condiciones de competencia entre la producción local y los bienes fabricados en otros países. Según planteó, la Argentina no puede competir en igualdad de condiciones con productos elaborados bajo estructuras de costos y reglas laborales diferentes.
La movilización contará con la participación de los sindicatos alineados con la CGT, que se concentrarán a las 15 en Diagonal Sur y Perú para avanzar hacia el ex Ministerio de Industria. La central convocó a manifestarse en apoyo de quienes “trabajan, producen e invierten en nuestro país”.
En esta oportunidad no participarán otras centrales obreras ni movimientos sociales ajenos a la CGT. Sin embargo, las dos CTA y los gremios universitarios confluirán con la central obrera en la quinta Marcha Federal Universitaria, prevista para el jueves 15.
La CGT mantiene desde el inicio del Gobierno de Milei una postura de oposición frente a sus políticas económicas y cuestiona el programa de ajuste, la evolución de la actividad industrial y el nivel de empleo. La central también critica la apertura comercial impulsada por el Gobierno y por el ministro de Economía, Luis Caputo, y sostiene que puede derivar en un proceso de desindustrialización, cierre de pequeñas y medianas empresas y pérdida de puestos de trabajo registrados.
Los dirigentes de la central obrera también cuestionaron en distintas oportunidades las declaraciones de Milei sobre la situación económica y rechazaron su interpretación sobre la existencia de una recesión. En ese marco, sostuvieron que el Gobierno desconoce el impacto de las medidas sobre los trabajadores y las familias.









