El organismo aconseja analizar en detalle las condiciones de cada alternativa antes de asumir una deuda y comparar costos, tasas de interés, plazos y requisitos. El objetivo es conocer de antemano cuánto costará el financiamiento y cuáles serán las obligaciones asumidas.
Entre los principales aspectos a revisar se encuentra el Costo Financiero Total (CFT), que permite conocer el costo efectivo del crédito, además de la tasa de interés, la cantidad y el valor de las cuotas, los plazos y las modalidades de pago.
El BCRA define al préstamo personal como un crédito otorgado por una entidad financiera para un propósito determinado, que debe ser devuelto de acuerdo con las condiciones pactadas. Antes de formalizarlo, recomienda informarse sobre todos los costos asociados y comparar distintas propuestas.
También aconseja leer cuidadosamente el contrato antes de firmarlo, ya que allí quedan establecidos los derechos y obligaciones de las partes. Entre los puntos que deben verificarse se encuentran las condiciones del préstamo, las tasas, las comisiones, las formas de pago y las consecuencias ante un eventual atraso en las cuotas.
El organismo también detalla algunas de las razones por las que una entidad financiera puede rechazar una solicitud de crédito. Entre ellas figuran ingresos considerados insuficientes, inconsistencias o falta de documentación y antecedentes registrados en la Central de Deudores del sistema financiero.
Para conocer la situación crediticia, se puede consultar la Central de Deudores e ingresar el CUIT o CUIL. De esta manera es posible verificar si existen deudas, las entidades que las informaron, los montos involucrados y la situación correspondiente. Si se detectan datos incorrectos, el BCRA recomienda comunicarse con la entidad que informó la deuda para solicitar su actualización y seguir el procedimiento previsto para estos casos.
Las recomendaciones se conocen mientras los indicadores de morosidad muestran un deterioro en el financiamiento de los hogares. Según el último Informe de Bancos del BCRA, en junio la irregularidad de los créditos destinados a las familias se ubicó en 12,8%, después de 19 meses consecutivos de aumentos.
En términos interanuales, el indicador más que se duplicó: pasó del 5,2% registrado en junio de 2025 al 12,8% un año después. En el conjunto del sector privado, en tanto, la proporción de créditos irregulares tuvo una leve reducción y se ubicó en 7,6%.
La evolución fue diferente según el tipo de préstamo. En junio, la morosidad de los créditos personales alcanzó el 16,4%, mientras que la de los préstamos prendarios llegó al 7,9%. Los créditos hipotecarios, por su parte, mantuvieron un nivel de irregularidad del 1,6%.
En el caso de las tarjetas de crédito, la morosidad descendió al 12,6%, lo que contribuyó a estabilizar el indicador general correspondiente al financiamiento de las familias.
El BCRA explicó que el comportamiento registrado durante junio respondió a una desaceleración en el crecimiento real de la cartera irregular y, al mismo tiempo, a un aumento real del financiamiento total al sector privado.









