Jerónimo afirmó que el Presidente y sus funcionarios “viven en una realidad paralela” y cuestionó que, cuando los resultados de los indicadores no coinciden con el diagnóstico oficial, se ponga en duda la validez de esos datos. Según su análisis, el programa económico derivó en un aumento de la pobreza, pérdida de puestos de trabajo y mayores dificultades para los trabajadores.
El dirigente, que representa a los trabajadores de la industria del vidrio, también cuestionó el impacto de las decisiones económicas sobre distintos sectores de la sociedad y sostuvo que las medidas oficiales favorecen a los sectores económicos más concentrados.
Las declaraciones se produjeron después de que Milei rechazara la existencia de una recesión y definiera el escenario como una “desaceleración del ritmo de expansión”. El Presidente también puso en duda algunos indicadores económicos recientes, al considerar que los datos desestacionalizados no reflejan correctamente los cambios estructurales que atraviesa la economía.
Jerónimo presentó un diagnóstico diferente y describió un escenario caracterizado por la caída de la producción y del empleo y el cierre de empresas. También cuestionó el esquema económico por considerar que promueve la desinversión y una apertura de las importaciones que afecta a la estructura productiva nacional.
Otro de los puntos de conflicto fue la cantidad de empleos creados durante la actual gestión. Frente al planteo oficial sobre la generación de más de 500.000 puestos de trabajo, el dirigente sindical sostuvo que esa cifra no refleja lo ocurrido en el mercado laboral y afirmó que se produjo una migración importante desde el empleo formal hacia la informalidad.
En particular, cuestionó la expansión de los trabajos ofrecidos a través de plataformas y reclamó que estas actividades cuenten con regulación y condiciones laborales adecuadas. También pidió que el Gobierno respete el nuevo convenio de la Organización Internacional del Trabajo referido a los trabajadores de plataformas, aprobado en junio.
Jerónimo aclaró que la CGT no cuestiona la existencia de este tipo de empleos, sino las condiciones en las que se desarrollan. En ese sentido, sostuvo que actualmente existe un crecimiento del pluriempleo porque numerosos trabajadores necesitan más de una fuente de ingresos para cubrir sus necesidades.
Mientras continúa el cruce con el Gobierno, la CGT tiene previsto reunirse este martes con su mesa chica para definir la estrategia que adoptará durante el último trimestre del año. Según lo planteado por la central sindical, no está previsto convocar a un nuevo paro general antes de la visita del papa León XIV, programada entre el 8 y el 11 de noviembre.
La discusión interna de la central obrera se desarrollará así en paralelo con el enfrentamiento por el diagnóstico económico. Mientras el Gobierno sostiene una interpretación diferente sobre la evolución de la actividad, el empleo y el consumo, la CGT mantiene sus cuestionamientos al rumbo económico y prepara sus próximos pasos.









