Esta mejora en el mercado se produjo después de que S&P elevó la calificación de Argentina de CCC+ a B-. Hace unas semanas, Fitch había adoptado una decisión similar y se anticipa que Moody’s realice una evaluación en un sentido semejante en julio.
El secretario de Finanzas, Federico Furiase, destacó que “esta decisión le abre las puertas a un universo de inversores para posicionarse en activos argentinos y refuerza el flujo de capital a tasas más bajas hacia activos de nuestro país, potenciando al mismo tiempo la canalización del ahorro hacia la inversión”. Además, indicó que “la mejora obedece a fundamentos macroeconómicos: superávit fiscal, orden monetario, acumulación de reservas, superávit comercial, saneamiento del balance del BCRA, baja de los ratios de deuda a PIB, programa financiero de dólares prefinanciado y extensión de duration en la curva de pesos”.









