El momento, capturado en video y rápidamente compartido entre productores y habitantes de la zona, refleja el profundo descontento en áreas rurales por los reiterados episodios de robo y faena clandestina de animales.
Carbajales denunció que la vaca fue carneada dentro de su campo y que los delincuentes solo se llevaron algunos cortes del animal, que además estaba preñado. En lugar de realizar una denuncia formal únicamente, decidió llevar parte de los restos al municipio para visibilizar la problemática y exigir acciones de las autoridades. Mientras caminaba con los restos del animal, solicitó ser atendido por el intendente de General Acha, Abel Sabarots (UCR).
En el video, su indignación es evidente mientras se dirige tanto a las autoridades como a quienes justifican estos delitos con argumentos económicos: “Esto es hambre. ¿Dónde está el hambre?”, cuestionó. Reiteró su pedido al intendente: “Quiero que me diga, mi intendente, dónde está el hambre”. También criticó los intentos de minimizar esta problemática, afirmando: “Qué tanta politiquería barata”.
El productor manifestó su malestar respecto al costo económico que implica mantener una actividad agrícola que es afectada por el abigeato. “Porque los pelotudos pagamos las guías para que todo este circo funcione”, expresó. Además, recordó que el animal asesinado estaba gestando, lo que acentuó su reclamo: “Esta vaca estaba preñada y la mataron ayer”.
El incidente generó un gran impacto entre los productores agropecuarios de la región, que continúan viendo en el abigeato una de sus principales preocupaciones en torno a la seguridad rural. En un diálogo posterior, Carbajales explicó que lo ocurrido fue el resultado de varios días de frustración y enojo. En el mismo fin de semana, había sufrido también la pérdida de una yegua criolla pura, que estaba a punto de dar a luz.
“No es la primera vez que nos sucede. En menos de 24 horas me mataron también una yegua criolla pura a punto de parir”, resaltó. Detalló que el sábado por la mañana encontró a la yegua muerta en su campo y que, mientras buscaba, escuchó disparos que luego relacionaría con el destino de la vaca hallada días después.
“Cuando encontramos la yegua escuchamos los tiros que seguramente habían impactado en otro animal. Había mucha neblina y llovizna”, recordó. La vaca apareció recién el lunes por la tarde, de manera similar a la yegua: “La encontramos degollada y sin los lomos. De la yegua solo se llevaron los lomos y el matambre. Los dos animales estaban a punto de parir, que es lo que más indigna”, añadió.
Carbajales consideró que el abigeato se ha normalizado en la región: “Es una epidemia en la zona, es generalizado y es como que no pasa nada y nadie lo visibiliza”. Después de hacer público el video de su protesta, recibió llamados de otros productores que enfrentan situaciones similares: “Muchos me dicen que ni siquiera denuncian porque sienten que no sirve para nada porque nadie hace nada”.
A pesar de haber presentado denuncias, aseguró que no recibió respuesta alguna. “Hice la denuncia el sábado y nadie, absolutamente nadie, me llamó para decirme que iban a hacer algo. Hubo una indiferencia total”, lamentó.
Además de la pérdida económica, la muerte de la yegua impactó especialmente en su familia: “Una vaca es producción, aunque duele que la maten de esa manera. Pero el caballo tiene otro vínculo con la persona, con los chicos. El caballo es parte de la familia”, afirmó.
Carbajales aclaró que su protesta no fue un acto aislado. “No fui solo al municipio, fui con mi mujer. No soy un loco desencajado. Ella trabaja conmigo, vive conmigo y estaba tan indignada como yo”, explicó. Sobre el video que se hizo viral, comentó que su reacción fue producto del cansancio acumulado. “El video muestra una persona enojada, indignada y muy cansada. Quizás no fue la manera correcta, pero me superó la impotencia y la falta de empatía”, reflexionó.
Si bien criticó a las instituciones por su falta de respuesta, también destacó el trabajo de los efectivos rurales: “Con la Policía Rural solo tengo palabras de agradecimiento porque están al pie del cañón siempre; el problema es más arriba”, concluyó.









