Javier Milei, presidente del país, ha declarado que el consumo está en su punto más alto y ha rechazado la idea de que existan crisis en este sector. Para respaldar su postura, compartió en redes sociales videos de centros comerciales y pizzerías llenas a fin de mes, con el objetivo de contrarrestar la narrativa de recesión.
No obstante, el consumo masivo ha experimentado una disminución promedio del 3,3% en los primeros cuatro meses del año, según la consultora Scentia.
El informe de PxQ destaca que, aunque el consumo privado creció un 7,9% anual en 2025, alcanzando su máximo histórico, este aumento se encuentra en desmedro de una masa salarial que, en términos reales, presenta un descenso del 11% en comparación con su máximo en 2015. Asimismo, las ventas en supermercados siguen estando un 9% por debajo de 2023 y un 27% por debajo del pico de 2015.
Por tal motivo, el informe sugiere que hay una discrepancia entre las estadísticas oficiales y ciertos indicadores de las ventas de bienes en el mercado local. Para contextualizar este asunto, PxQ explica que el consumo se calcula como todo ingreso de un hogar que no se destina al ahorro. Por ejemplo, si un hogar recibe 100 y ahorra 10, su consumo será de 90. Sin embargo, si el mes siguiente debe destinar 10 adicionales a pagar servicios o alquiler, sus ahorros se reducen a 0 y su consumo “aumenta” a 100.
Un análisis más detallado recalcula el aumento del consumo en 2025, excluyendo rubros como servicios públicos, gastos de turismo en el exterior y bienes importados, arrojando un crecimiento del “consumo del mercado interno” de solo 1,4% – en contraste con el 7,9% global – reflejando un panorama más acorde con el pesimismo indicado en las encuestas de opinión pública.
Las diferencias de consumo son notables si se comparan con años anteriores. Según PxQ, las ventas en supermercados han caído un 16,7%, mientras que las importaciones de bienes finales han aumentado en un 13%, y el consumo de energía eléctrica ha crecido un 18,7%.
Por su parte, los salarios negociados por los principales sindicatos han registrado un aumento promedio del 2,5% en el mes anterior, según la consultora Synopsis. Este incremento sería el primero desde junio de 2025 en que los sueldos superan la inflación.
La inflación del mes anterior se estimaría entre un 2,1 y un 2,5%, según diversas consultoras privadas. Fuentes oficiales mantienen un tono optimista, previniendo una notoria disminución de la inflación gracias a la reducción de precios en algunos alimentos durante las primeras semanas de mayo.
Así, el ajuste salarial calculado por la consultora de Lucas Romero superaría el índice de inflación después de casi un año de estar rezagado. En el último año, los ajustes paritarios han alcanzado casi un 28% (27,9%), aunque los trabajadores han perdido un 4% de poder adquisitivo.
Es relevante señalar que los incrementos establecidos en mayo por algunos de los sindicatos más representativos están por debajo de las proyecciones de inflación. Por ejemplo, Empleados de Comercio, el sindicato más grande, acordó un incremento del 1,3% y Camioneros, del 1,7%.
Los analistas destacan que el deterioro del poder adquisitivo se ve exacerbado por el aumento relativo de los precios de los servicios básicos (tarifas, educación, salud). Según Ecolatina, al final de 2023, estos servicios representaban el 22% del ingreso familiar, mientras que en marzo de 2026, esa cifra asciende al 29,3%, restringiendo así la disponibilidad de fondos para el consumo de bienes no esenciales.
En este contexto, las proyecciones de diversas consultoras privadas sugieren una recuperación gradual y desigual del consumo, ligada a la recuperación del salario real, que se espera que ocurra a medida que la inflación se desacelere, así como un posible repunte del crédito.









