A través de la expresión “dato mata relato”, el mandatario respaldó un análisis realizado por un integrante del equipo del ministro de Economía, Luis Caputo. Según ese planteo, el actual ciclo de crecimiento alcanzó en junio los 27 meses consecutivos, lo que lo convierte en el período expansivo más prolongado de los últimos 15 años.
El análisis también señaló que se trata de una situación poco habitual para la economía argentina. Durante los 15 años anteriores al comienzo de este ciclo, el indicador tendencia-ciclo del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró caídas en casi el 49% de los meses.
Desde la perspectiva de los fundamentos económicos, el planteo oficial sostiene que la expansión de la actividad está acompañada por cambios en distintas variables macroeconómicas. Entre ellas se menciona el fortalecimiento del balance del Banco Central, una reducción de la deuda del Tesoro, la baja de impuestos y regulaciones y un marco normativo orientado a favorecer la inversión, la formalización del empleo y el ahorro.
El argumento apunta así a diferenciar el actual período de crecimiento de otros ciclos de expansión registrados en años anteriores. La principal característica señalada es que el aumento de la actividad se produce, según el análisis citado por Milei, junto con una mejora de los fundamentos de la economía.
Previamente, el Presidente había sostenido que la economía se encontraba en expansión y que ese proceso no estaba acompañado por un deterioro del empleo ni de los salarios. Estas afirmaciones generaron cuestionamientos debido a que algunos indicadores oficiales presentan una evolución diferente en esas variables.
Desde el punto de vista económico, el dato de los 27 meses consecutivos permite dimensionar la duración del actual ciclo expansivo, mientras que la evolución del empleo y los salarios constituye otro aspecto necesario para evaluar cómo se distribuye esa recuperación entre los distintos sectores de la economía.
El debate queda así planteado entre la duración y las características del crecimiento de la actividad y la evolución de variables vinculadas con el mercado laboral y los ingresos. En ese marco, el Gobierno pone el foco en la continuidad de la expansión y en la mejora de los fundamentos macroeconómicos como elementos distintivos del actual ciclo.









