Dentro de este primer grupo se encuentran el asesor Santiago Caputo y su círculo cercano. A pesar de las imágenes tomadas en Casa Rosada por los nueve miembros de la “mesa política”, las luchas por el control de diversas áreas y recursos continúan. En las últimas horas, la atención se centró en la crítica Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, donde Darío Genua, quien reporta directamente a Caputo, se encuentra en la cuerda floja, con su eventual salida anticipándose para dar paso a alguien alineado con Karina Milei.
Otra preocupación creciente reside en el área de salud. El vocero presidencial, Adrián Ravier, tuvo que negar rumores acerca de la posible renuncia del ministro de Salud, Mario Lugones. Desde hace meses, este último se encuentra en una situación precaria, especialmente tras la repentina salida de Guido Giana. Un funcionario nacional cercano a estos cambios comentó: “Algo va a suceder, ya que se están removiendo a figuras secundarias sin justificación. Es un indicativo de que una estructura está a punto de colapsar. Algo similar ocurre en PAMI.” Si Lugones deja su cargo, su reemplazo podría provenir de alguna de las provincias del norte argentino.
En una conversación, un allegado al Presidente planteó una observación sobre la situación interna: “Ustedes exageran las disputas internas. Siempre han existido. Eso es parte del poder. Algunos son premiados y otros son sancionados. No entiendo por qué se sorprenden. Lo fundamental es que hay un solo líder, y se llama Javier Milei, a diferencia de la época de los peronistas, donde había una jefa como Cristina, un subordinado como Massa y un títere como Alberto.”
En medio de este pragmatismo, el Gobierno ha sabido capitalizar la negociación de espacios vacantes en el Poder Judicial. Un ejemplo es la designación de Ana María Cristina Juan como jueza federal de Primera Instancia en lo Criminal y Correccional de Hurlingham, esposa del juez federal de Comodoro Py, Marcelo Martínez de Giorgi, quien está al frente de la causa $LIBRA, que investiga al Presidente y a su hermana, secretaria general de la presidencia.
El martes pasado, se extendió el mandato de Víctor Pesino, el juez que avaló la reforma laboral, por cinco años más en la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo. Además, el hijo del juez de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, fue nombrado juez del Tribunal Federal de Juicio en Santa Fe. En otro orden, Javier Lanari, ex mano derecha de Manuel Adorni, fue designado como director del Banco Nación, una suerte dispar respecto a su jefe.
La agenda legislativa se reactivará en agosto. En esa ocasión, más allá de la gestión de pliegos judiciales, Patricia Bullrich deberá congregar los votos necesarios para la aprobación de la Ley de Tierras. El equipo liderado por Federico Sturzenegger sostiene la relevancia de mantener el texto original sin modificaciones. Bullrich enfrentará retos, sobre todo tras un choque con la vicepresidenta Victoria Villarruel, que ha elevado tensiones en Casa Rosada, donde se la observa con resquemor por sus críticas y ambiciones para 2027.
“Para criticarnos ya tenemos a los peronistas y a ustedes (los periodistas)”, repiten en Balcarce 50. Independientemente de los resultados, el Gobierno finaliza detalles para un nuevo conjunto de reformas que buscan alterar aspectos fundamentales como la venta de medicamentos, el mercado inmobiliario y la navegación fluvial. También hay planes para modificar el régimen de arrendamientos rurales, la industria vitivinícola, el mercado editorial, el sistema de garrafas, el sistema financiero y las cooperativas.
Los avances en las intenciones se desarrollan a un ritmo acelerado, mientras que las negociaciones avanzan con dificultad. La falta de senadores se hace evidente, especialmente tras la ruptura de la alianza entre el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, y su líder político, Carlos Rovira, quien ha perdido el control sobre áreas sensibles y recursos significativos. Este quiebre tendrá repercusiones aún inciertas en el Senado, según un senador que colabora con Bullrich.
“La campaña está centrada en las reformas, y estas son nuestra campaña”, decía Santiago Caputo.. Surge una urgencia por impulsar proyectos de cada ministerio. En el Ministerio de Economía se planea una conferencia de prensa donde Luis Caputo presentará modificaciones sobre Inocencia Fiscal, para ser seguido de una presentación en el Parlamento.
El Presidente no descuidará su agenda internacional. Fiel a su estilo, no esperará resultados para respaldar a un candidato afín. Este viernes, partirá hacia San Pablo para asistir a la oficialización de Flavio Bolsonaro como candidato a presidente, quien competirá contra Lula Da Silva en las elecciones más importantes para la región el 4 de octubre. Las encuestas, por el momento, muestran una inclinación hacia el oficialismo, aunque la intervención del mandatario argentino ha sido recibida negativamente en Brasil.
Posteriormente, Milei se encontrará con su par ecuatoriano y tiene previstas visitas a las asunciones de Keiko Fujimori en Perú y Abelardo de la Espriella en Colombia. Sin embargo, la atención de la cancillería está principalmente centrada en Estados Unidos, donde se aproximan las elecciones de medio término el 5 de noviembre. Donald Trump, quien ha sido clave para que Milei evite una crisis financiera en su elección de 2025, se enfrenta a un complicado desafío. Aunque se anticipa una derrota para los republicanos, el foco está en la magnitud de esa caída, ya que perder el control del Senado podría obstaculizar su gestión y llevarlo al borde de un impeachment.
Una amplia victoria demócrata intensificaría las luchas internas en el partido republicano, con la consiguiente preocupación de un presidente en retirada. La elección en Argentina coincidirá con un Trump debilitado, aunque resta definir la velocidad de ese descenso.









