“Cuando escucho voces hablar de expropiaciones, es la peor palabra”, sostuvo Funes de Rioja, al remarcar que la falta de reglas claras perjudica la inversión y el desarrollo económico.
El gobernador riojano había advertido que, ante un eventual regreso del peronismo al poder, se revisarían las medidas adoptadas durante los últimos años y que podrían disponerse nacionalizaciones o expropiaciones cuando fueran consideradas necesarias.
Las declaraciones generaron cuestionamientos dentro del peronismo. Desde el Gobierno bonaerense tomaron distancia de esa postura y señalaron que durante la actual gestión provincial no se realizaron expropiaciones.
Funes de Rioja también planteó que las transformaciones económicas requieren reglas claras y previsibilidad para evitar retrocesos. En ese sentido, señaló que la Argentina no registra crecimiento sostenido desde 2011 y remarcó la necesidad de generar confianza para impulsar la actividad.
Durante el mismo encuentro, el secretario general de la UOCRA, Gerardo Martínez, se refirió a la reforma laboral impulsada por el Gobierno y cuestionó la estrategia utilizada para promoverla. Consideró que hubo un intento de presentar la iniciativa como una solución simple y sostuvo que el sindicalismo no se opone a discutir modificaciones laborales, aunque rechazó el componente ideológico que, según planteó, enfrenta a distintos sectores.
Por su parte, Nadín Argañaraz, del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), señaló que la presión tributaria efectiva en Argentina ronda el 26%, mientras que la carga tributaria legal sobre el ingreso potencial alcanza el 48%. Según explicó, la diferencia está relacionada con exenciones, evasión y distintos niveles de formalidad, lo que genera distorsiones y competencia desigual entre empresas y trabajadores.
El especialista también destacó que uno de los principales desafíos consiste en reducir esas diferencias y mejorar el funcionamiento del sistema tributario.
A su vez, el contador César Litvin cuestionó la estructura impositiva argentina y sostuvo que tiene un sesgo contrario a la inversión. Señaló que el aumento y la complejidad de los impuestos, junto con la proliferación de regímenes de retención y pagos anticipados, afectan la competitividad de las empresas.









