Los exempleados sostienen que la empresa mantiene sin información a las familias afectadas sobre los plazos para regularizar las deudas y que cada incumplimiento obliga a iniciar nuevos procesos judiciales.
El conflicto se suma a la crisis que la aerolínea atraviesa desde comienzos de año, marcada por cancelaciones, demoras, sanciones y dificultades operativas. A esa situación se agregó el aumento de los combustibles asociado al conflicto en Medio Oriente, además de problemas vinculados con el pago del leasing de aeronaves, que dejaron parte de la flota fuera de servicio.
En julio, la situación se agravó por las dificultades para acceder a combustible, lo que llevó a la compañía a suspender casi por completo sus operaciones durante 13 días. Luego comenzó una recuperación gradual de los vuelos.
De acuerdo con la denuncia de los exempleados, los trabajadores que continúan en la empresa tampoco habrían cobrado los salarios correspondientes a junio y julio ni el medio aguinaldo. También señalaron que durante la semana pasada empleados y exempleados quedaron sin cobertura de medicina prepaga y obra social debido a la falta de aportes.
Los reclamos alcanzan además a pasajeros que todavía esperan reembolsos por vuelos cancelados y a proveedores que mantienen facturas pendientes de cobro. A esto se suman, según la denuncia, deudas impositivas con el Estado nacional y distintas provincias.
La situación se desarrolla mientras la compañía avanza hacia una posible reconversión de su actividad. El objetivo sería darle mayor peso al negocio de transporte aéreo de cargas bajo la denominación OCA Air, en combinación con la operación de un correo privado adquirido por el mismo grupo inversor que controla la aerolínea.
Como parte de ese proceso, ya se habría creado una cuenta en redes sociales y registrado un dominio de internet con la denominación OCA Air, aunque la nueva operación todavía no fue presentada públicamente en forma integral.
Los exempleados sostienen que la demora en los pagos podría formar parte de una estrategia destinada a acelerar una eventual reestructuración de la empresa. Sin embargo, esa interpretación corresponde a los trabajadores y no constituye una confirmación sobre los planes societarios de la compañía.
Mientras tanto, los extrabajadores también cuestionan la falta de canales de comunicación para obtener respuestas sobre las indemnizaciones y acuerdos pendientes, en un escenario que mantiene la incertidumbre tanto entre quienes fueron desvinculados como entre quienes todavía trabajan en la empresa.









