Si se concreta este escenario, el gasto primario acumularía tres años consecutivos de disminuciones y quedaría cerca de un 30% por debajo del nivel registrado en 2023, según las proyecciones elaboradas por el organismo que realizó el análisis.
El estudio plantea dos escenarios posibles para la segunda mitad de 2026. En el más negativo, los ingresos tributarios tendrían una caída real del 4%, mientras que en una alternativa más favorable la reducción sería del 3%. En ambos casos, el informe señala que será necesario profundizar el ajuste sobre aquellas partidas del gasto que no están vinculadas a mecanismos de actualización automática.
Dentro de este grupo se encuentran los salarios públicos, los programas sociales, los subsidios, la inversión estatal y otras erogaciones. Según las estimaciones, estas partidas deberían disminuir entre un 7,4% y un 9,5% en términos reales durante 2026.
En cambio, el gasto indexado, compuesto principalmente por jubilaciones, pensiones y asignaciones sociales, mostraría una recuperación moderada, con un aumento estimado del 1,3% real durante el año.
El análisis también contempla el posible ingreso de unos US$2000 millones provenientes de privatizaciones, una posibilidad mencionada en el último reporte del FMI. Sin embargo, advierte que esos recursos no serían considerados para medir el cumplimiento de la meta de superávit primario, por lo que no podrían utilizarse para incrementar el nivel de gasto.
El ajuste se concentraría principalmente en las partidas no indexadas. Entre ellas, la inversión pública sería una de las más afectadas, con un nivel real de gasto proyectado entre un 75% y un 76% inferior al registrado en 2023.
También se prevé una fuerte reducción en las transferencias de capital destinadas a las provincias, que caerían cerca de un 94%, mientras que las transferencias corrientes registrarían bajas superiores al 70%.
En el caso de los salarios del sector público, la masa salarial finalizaría 2026 entre un 32% y un 34% por debajo de los valores reales de 2023. Por su parte, los subsidios al transporte registrarían una disminución cercana al 40%.
En contraposición, las partidas actualizadas automáticamente mostrarían una recuperación luego del fuerte ajuste aplicado en 2024. Las jubilaciones sin considerar bonos quedarían apenas un 2,2% por debajo del nivel real de 2023, mientras que la Asignación Universal por Hijo terminaría el año casi un 79% por encima del valor registrado tres años atrás.









