En paralelo, los bonos argentinos denominados en dólares y negociados en Nueva York registraron bajas de hasta 0,7%, con el AL29 entre los títulos más afectados. En el acumulado del mes, estos instrumentos acumulan una caída cercana al 7%.
La evolución del riesgo país refleja la persistencia de las dudas de los inversores internacionales sobre las perspectivas de la economía argentina. Entre los factores que son seguidos por el mercado aparecen el deterioro de la imagen del Gobierno, las tensiones políticas con antiguos aliados, el estancamiento de la actividad económica y la pérdida de poder adquisitivo.
Estos elementos también son considerados por los inversores en función del escenario electoral de 2027 y de la posibilidad de continuidad del programa económico del Gobierno.
El anuncio oficial de que la Argentina cerró julio con superávit primario y fiscal tampoco alcanzó para modificar el comportamiento del mercado. El desempeño de los bonos argentinos continuó desacoplado del registrado por otros mercados emergentes.
Un análisis privado sobre la evolución de la deuda señaló que, teniendo en cuenta el comportamiento de los mercados emergentes, los bonos argentinos deberían haber registrado una mejora de alrededor del 0,8% durante la última jornada. Sin embargo, terminaron mostrando un resultado negativo. La misma evaluación indicó que, desde el comienzo de agosto, la deuda argentina prácticamente revirtió la mejora relativa que había conseguido durante junio, luego de una mejora en su calificación crediticia.
En el mercado accionario, las acciones argentinas que cotizan en Wall Street mostraron resultados dispares. Algunas registraron subas, mientras que otras operaron en baja. Entre las variaciones se destacó un incremento del 2,1% en Transportadora Gas del Sur y una caída del 1,7% en Banco Macro.
En Buenos Aires, el índice Merval avanzó 0,5%.
Por su parte, el dólar se mantuvo estable y cotizó a $1.515 en el Banco Nación.
El escenario internacional también impactó sobre los mercados. El aumento de los precios del petróleo, en medio del conflicto en el estrecho de Ormuz, llevó a los inversores a buscar activos considerados más seguros frente a la volatilidad de los bonos de países emergentes.
Las principales bolsas de Estados Unidos operaron con pérdidas. El Dow Jones retrocedió 0,7%, el Nasdaq cayó 0,4% y el S&P 500 bajó 0,3%.
En el mercado de deuda estadounidense, los bonos del Tesoro continuaron en alza. El rendimiento del título a 30 años llegó al 5,2%, mientras que el bono a 10 años alcanzó el 4,7%. El movimiento se produjo pese al anuncio del Gobierno de Estados Unidos de que duplicará el volumen de sus operaciones de recompra de deuda.
El avance de los rendimientos de los bonos estadounidenses durante las últimas jornadas estuvo vinculado al temor de los inversores a un aumento de la inflación como consecuencia del incremento de los precios de los combustibles, en un contexto de estancamiento de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
En otros mercados, el petróleo intermedio de Texas (WTI) abrió la jornada con una suba del 2,71% y alcanzó los 88,16 dólares por barril, luego del anuncio del presidente estadounidense sobre una ofensiva económica para aislar a Irán.
El petróleo Brent también operó en alza, con un incremento del 1,2%, hasta los 88,4 dólares por barril.
En tanto, el oro registró una baja del 0,42% y se ubicó en 4.526 dólares la onza, mientras que la plata avanzó 1,67%, hasta los 66,925 dólares por onza.









