Este aumento se atribuye principalmente al incremento en los precios de la energía, que subieron un 18,8% en comparación con el 14,3% de agosto.
Por otra parte, también se registró un aumento en la inflación anual de los servicios, que llegó al 3,2%, dos décimas más que el mes anterior. Asimismo, la inflación de alimentos, alcohol y tabaco aumentó hasta el 1,4%, tres décimas más. En contraste, el crecimiento de precios en bienes industriales no energéticos se moderó levemente, situándose en 1,1%, frente al 1,2% del mes anterior.
La inflación subyacente, que excluye elementos volátiles como energía, alimentos frescos, alcohol y tabaco, mostró un repunte de una décima en septiembre, alcanzando el 2,5%.
En cuanto a las principales economías de la zona euro, la inflación experimentó incrementos significativos. España lideró el aumento con una tasa interanual del 5,0%, cuatro décimas más que en agosto. Italia reportó el mayor salto intermensual (+0,9 p.p.), alcanzando el 4,1%, mientras que Francia y Alemania cerraron el mes con tasas de 3,4% y 3,3%, respectivamente.
Entre los demás países de la zona euro, las subidas interanuales más marcadas fueron las de Lituania (6,1%), Bulgaria (5,6%), Chipre y Luxemburgo (ambos con 5,2%) y Grecia (5,1%), quedando España como el siguiente en el indicador regional.
También por encima del promedio se encontraron Bélgica (4,6%), Croacia (4,3%) e Italia (4,1%), mientras que Irlanda se situó en línea con la media, registrando un 3,8%. En el otro extremo, se ubicaron Eslovenia (3,7%), Portugal (3,6%), Austria (3,5%), Francia (3,4%), Alemania (3,3%), Eslovaquia (3,1%), Estonia y Países Bajos (ambas con 3,0%), Letonia (2,9%), Finlandia (2,6%) y Malta (2,4%).
La inflación aumentó en casi todos los estados miembros de la zona euro, a excepción de Letonia, donde se registró una caída de una décima, y donde también se mantuvo estable en Portugal, Chipre y Eslovaquia.
Este repunte inflacionario podría incrementar la presión sobre el Banco Central Europeo (BCE) para considerar una nueva elevación de las tasas de interés en su reunión programada para el 29 de octubre, con el fin de controlar el avance de los precios. Sin embargo, los niveles estables de la inflación subyacente sugieren que el aumento en los precios de la energía no se está trasladando de manera inmediata al resto del sistema económico.
En caso de decidir esta medida, sería la tercera suba consecutiva del organismo, después de los incrementos aplicados en junio y septiembre, ambos de 25 puntos básicos, que llevaron la tasa de referencia al 2,5% actual.
A pesar de la situación, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha afirmado que la estrategia del organismo es tomar decisiones ‘reunión a reunión’, sin comprometerse de antemano a un rumbo fijo. También advirtió que las tasas de interés no se vincularán de manera automática al comportamiento de los precios de la energía.









