La Conferencia Episcopal Argentina presentó los principales detalles del viaje y explicó que el lema elegido para la visita será “Bienvenidos todos, vayan y anuncien”. El cardenal Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba, señaló que la frase combina dos acciones: la bienvenida como gesto de hospitalidad y apertura, y el llamado a salir al encuentro de los demás.
Según explicó Rossi, ambos conceptos buscan complementarse: mientras la bienvenida genera cercanía, el “vayan” plantea la necesidad de salir hacia otras personas y atender sus necesidades.
Desde Buenos Aires, el arzobispo Jorge García Cuerva pidió que la visita no sea interpretada desde una lógica de polarización política. Advirtió sobre el riesgo de ubicar al Papa de un lado u otro de las divisiones políticas y sostuvo que uno de los desafíos será evitar que su mensaje quede limitado a una lectura partidaria.
García Cuerva también reconoció que existen diferencias entre la Iglesia y el Gobierno en distintos temas. Al referirse a las relaciones institucionales, sostuvo que aceptar esas diferencias forma parte de la convivencia y que no todos los planteos deben necesariamente coincidir.
En relación con la defensa del derecho a la vida expresada por el presidente Javier Milei, el arzobispo señaló que esa coincidencia no elimina las diferencias existentes en otros aspectos. En ese marco, vinculó el mensaje de León XIV con la encíclica “Magnifica Humanitas” y destacó particularmente su referencia a los sectores más pobres, excluidos y marginados.
El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, definió la visita como una oportunidad para promover el encuentro con Jesucristo. También remarcó que el viaje no terminará con la partida del Papa, sino que dejará desafíos para la tarea pastoral posterior.
Uno de los momentos previstos será el lunes 9 de noviembre, cuando León XIV visite el Pequeño Cottolengo Don Orione, en Claypole. Allí se encontrará con residentes, familiares, voluntarios, cuidadores y sacerdotes de una institución que alberga a unas 400 personas con discapacidad.
La visita al Cottolengo fue presentada como una expresión de la atención hacia sectores vulnerables. El padre Aníbal Quevedo, consejero provincial de la institución en Argentina, destacó la expectativa generada por la llegada del pontífice.
Ese mismo lunes, a las 11.30, León XIV celebrará una misa en el Monumento de los Españoles, en Buenos Aires. El lugar también será escenario al día siguiente de una vigilia destinada a jóvenes.
García Cuerva destacó el valor histórico del sitio, que fue escenario de la misa del Congreso Eucarístico de 1934 y de una celebración encabezada por Juan Pablo II. En la Catedral Metropolitana, en tanto, el Papa rezará vísperas junto a obispos argentinos y laicos, en un homenaje a Francisco.
El recorrido continuará el martes 10 de noviembre en Córdoba. Allí el pontífice celebrará una misa en la Escuela de Aviación Militar y posteriormente mantendrá un encuentro con obispos y agentes pastorales en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción. Rossi consideró que la inclusión de Córdoba representa un reconocimiento al interior del país.
La última etapa será en Luján, el miércoles 11. León XIV celebrará una misa en la plaza ubicada frente a la Basílica de Nuestra Señora de Luján y posteriormente viajará hacia Lima desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
Para la celebración en Luján se instalará un altar en la plaza y se dispondrán equipos de sonido y pantallas que llegarán más allá de la rotonda de acceso. El municipio también preparó sectores de estacionamiento para los fieles, ante la expectativa de que algunas personas permanezcan en la zona hasta quince horas antes del inicio de las actividades.
El obispo de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Scheinig, señaló además que el año pasado le solicitó a León XIV una sotana utilizada por Francisco para la Basílica de Luján, como símbolo de continuidad entre ambos pontífices.
Rossi, quien tuvo contacto con Robert Prevost durante el Sínodo de los Obispos, describió a León XIV como una persona vinculada con la mansedumbre y la paz. También sostuvo que su visita a la Argentina no debe ser entendida como una contraposición a Francisco, sino como un homenaje a su figura.
La organización del viaje también requiere coordinación con el Gobierno. El secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Raúl Pizarro, indicó que las gestiones comenzaron en febrero y que desde entonces se mantuvo una coordinación sostenida, aunque reconoció la existencia de diferencias y cuestiones que requieren ser abordadas mediante el diálogo.









