Desde el mediodía del jueves, se emitirá un “alerta amarilla” por fuertes tormentas en gran parte de la provincia de Córdoba, tal como informaron las autoridades locales. El Observatorio Hidrometeorológico precisó que el fenómeno, centrado en las sierras y en el centro y norte de la provincia, anticipa “tormentas fuertes y de corta duración, junto a ráfagas de viento, granizo y abundante actividad eléctrica”.
Como resultado de estas condiciones climáticas adversas, la 13ª peregrinación “El Camino de Brochero”, que tenía lugar este sábado, ha sido reprogramada para el 19 de septiembre. La determinación fue adoptada por la Municipalidad de Villa Cura Brochero y el Santuario Nuestra Señora del Tránsito y Santo Cura Brochero, debido a recomendaciones provenientes de Defensa Civil y otros organismos provinciales, que temen por la integridad de los participantes.
El Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño comunicó, en el transcurso del miércoles, que se observó un aumento en las temperaturas de la superficie del mar en el océano Pacífico frente a Ecuador y Perú hasta el 5 de septiembre, donde se registraron diferencias de seis grados. En el mismo informe se subrayó que el índice de Oscilación Sur (IOS) se ha fortalecido ligeramente en los últimos días, aunque todavía se mantiene dentro del umbral que define la presencia de El Niño.
Asimismo, el gobierno de la provincia de Buenos Aires ha publicado el decreto 1270, que establece la emergencia agropecuaria en los distritos de Necochea y Nueve de Julio debido a las inundaciones que han sufrido durante este año como consecuencia de las intensas lluvias. Esta medida entra en vigencia desde el 1 de mayo y se extenderá hasta el 31 de octubre, momento en el cual se espera que El Niño esté activo. La norma implica una extensión del período de emergencia tanto a nivel nacional como provincial, para asistir a los productores locales y eximirlos del impuesto inmobiliario mediante la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (Arba).
La alcaldesa de Manta, Marciana Valdivieso, también alertó sobre la posible llegada del fenómeno El Niño a la región y la fuerza que podría generar en desastres naturales. En este sentido, enfatizó la necesidad de difundir medidas de prevención y mantener informada a la población, a fin de que esta pueda estar “mejor preparada” ante la eventualidad de temporales e inundaciones.
En Perú, autoridades del área de Desarrollo Arraigo y Riego continúan con obras y reparaciones destinadas a reforzar diversos tramos de la infraestructura pública, como los puentes viales, para evitar que futuras inundaciones destruyan estas estructuras, tal como ocurrió en años anteriores. Un puente afectado es el de la Independencia, en las proximidades de Piura, donde el Ministerio ha indicado que ya se ha desplegado maquinaria para trabajar en 1,8 kilómetros del tramo, y se prevé incrementar el número de equipos en los próximos días, con el fin de potenciar la capacidad de respuesta y acelerar las labores de prevención.
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que, a partir de este jueves, la llegada de una masa de aire antártico provocará un brusco descenso de las temperaturas en casi todo el país, luego de una semana con condiciones climáticas casi primaverales. Según las estimaciones del organismo, la entrada de aire frío impactará principalmente en “el centro y sur argentino”.
En Estados Unidos, se contabilizó que este año ha sido su verano más cálido desde que comenzaron a registrarse temperaturas, hace 132 años. La agencia climática del país reportó que el verano meteorológico, que comprende los meses de junio a agosto, alcanzó una temperatura promedio de 23,6°C, superando registros anteriores de 1936 y 2021 en 0,2°C. Esto implica que cuatro de los veranos más calurosos en la historia reciente se han registrado en los últimos años, con 2022 y 2024 ubicándose en el cuarto y quinto lugar, respectivamente.
La proyección de que este fenómeno de El Niño será más fuerte de lo normal ha encendido las alarmas en la comunidad científica ecuatoriana, que ha señalado su inevitable impacto sobre la fauna y flora de las Islas Galápagos. Franklin Ormaza, profesor e investigador de la facultad de Ingeniería Marítima y Ciencias del Mar de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), comentó que, de acuerdo a la última proyección de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, se espera que la temperatura del mar en el Pacífico esté aproximadamente 2,2 grados centígrados por encima de lo habitual, lo que significaría un impacto significativo.
“Es absolutamente seguro que especies emblemáticas estarán en riesgo, porque al elevarse la temperatura del agua, prácticamente desaparecen el plancton, las algas y las especies menores de peces”, que constituyen el alimento de los animales marinos más grandes, explicó Washington Tapia, director de Biodiversa Ecuador, una organización conservacionista del archipiélago. En este contexto, precisó que las especies en mayor riesgo incluyen los icónicos pingüinos de Galápagos, los piqueros de patas azules, los petreles, el cormorán no volador, el albatros, e incluso los lobos marinos. Las colonias de corales también podrían enfrentar graves consecuencias, al igual que la pesca de atún, vital para la economía local.
A su vez, el impacto de El Niño en las cosechas podría dejar a 16 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria en América Latina, mientras que el total mundial ascendería a 49 millones, advirtió la directora regional del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, Lena Savelli. Este fenómeno ya ha ocasionado graves sequías en países caribeños como Honduras, donde se registraron importantes pérdidas en cultivos básicos, incluyendo maíz y frijoles.
Los gobiernos de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos han convenido una estrategia conjunta de prevención y respuesta ante fenómenos meteorológicos extremos que podrían derivarse del impacto de El Niño. Las tres provincias que conforman el bloque Región Centro han firmado un convenio de colaboración que incluye mecanismos para intercambiar información meteorológica, hidrológica, territorial y de infraestructura. El objetivo es fortalecer la capacidad de anticipación y optimizar la toma de decisiones.
Los expertos de las tres gobernaciones formarán equipos técnicos, elaborarán mapas zonales de riesgo y desarrollarán un protocolo unificado de actuación ante emergencias climáticas, que abarcará capacitaciones y simulacros. Además, si se produce un evento que supere la capacidad de respuesta de una jurisdicción, se brindará asistencia por parte de las otras, incluyendo personal, vehículos y equipamiento.
En Europa, específicamente en España, se ha verificado que con una temperatura media de 24,5°C y una presencia constante de olas de calor extremo, el país ha registrado su verano más cálido desde que existen datos, tal como confirmó la agencia estatal de meteorología Aemet. Este año, el calor ha superado al récord del año anterior, que había mostrado temperaturas promedio tres décimas inferiores.
“El verano de 2026 (compuesto por junio, julio y agosto) ha sido el más cálido de la serie histórica en España, que data de 1961”, indicó la Aemet en su página web, resaltando que el país ha experimentado 61 días de ola de calor, superando cualquier otro año previo.
El fenómeno de El Niño se encuentra ya establecido, pero esto representa únicamente el inicio, ya que se anticipa que se intensifique y se vuelva “muy fuerte” en los próximos meses, con probabilidad de que se extienda hasta febrero. Esta advertencia fue emitida por la agencia climática de las Naciones Unidas, que señaló: “El Niño está claramente establecido y se intensificará, generando grandes impactos en los patrones de precipitación y temperatura, así como los riesgos relacionados con inundaciones, sequías y calor extremo”.
Los países de África oriental y austral están tomando precauciones para hacer frente al fenómeno de El Niño, frente a las previsiones que anticipan efectos más devastadores que en ocasiones anteriores, incluyendo el potencial de desplazar a millones de personas en la región.
Las Naciones Unidas han alertado que El Niño de este año “no tendrá precedentes”, una situación que la Organización Meteorológica Mundial(OMM) atribuye a las “excepcionalmente cálidas” aguas del océano Pacífico. Este fenómeno genera cambios en las dinámicas atmosféricas, como consecuencia del aumento de las temperaturas en el océano.
Los efectos del fenómeno variarán según cada país, como señala el jefe del Programa de Sistemas Regionales de Alerta Temprana del Centro de Predicción y Aplicaciones Climáticas de la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD), Jully Ouma. La situación se torna crítica, siendo que mientras el incremento de las temperaturas y las sequías impactarán principalmente en Yibuti, Sudán y Sudán del Sur, otras naciones tales como Uganda, Kenia, Ruanda, Burundi, Somalia, Tanzania y algunas regiones de Etiopía se verán afectadas por inundaciones.
Los expertos predicen que el pico de este fenómeno ocurrirá entre noviembre y diciembre, aunque sus efectos se prolongarán hasta febrero de 2027.
Por último, en Indonesia, las escuelas de la capital de la provincia de Sumatra del Sur han optado por implementar la enseñanza a distancia, debido al empeoramiento de la bruma provocada por los incendios forestales y de turberas, lo que ha elevado la contaminación del aire a niveles insalubres. Esta situación ya ha impactado a más de 1,4 millones de estudiantes en todo el país, según informaron las autoridades correspondientes.
Indonesia ha enfrentado incendios forestales y en tierras durante décadas, pero este año la intensificación del fenómeno de El Niño y una temporada seca prolongada han exacerbado el impacto de los incendios. La bruma tóxica se ha extendido más allá de las fronteras del país, generando una crisis sanitaria a nivel regional.
El humo ha llegado incluso hasta Filipinas, a más de 800 kilómetros de distancia, y ha superado el umbral de emergencia en Malasia, lo que obligó a las autoridades a declarar estado de emergencia en una localidad del estado de Sarawak, en Borneo, la semana pasada.









