Según informaron fuentes del ámbito judicial, Tamara Débora Mansilla fue la primera testigo en la vigésima segunda jornada del juicio oral y público, que indaga sobre el alegado homicidio simple con dolo eventual del exjugador.
Al responder a preguntas del fiscal Cosme Iribarren, la enfermera explicó que el grupo de WhatsApp denominado ‘Tigre’ tenía un carácter ‘informal’. Sin embargo, señaló que las planillas médicas eran documentos válidos, ya que contenían información sobre los permisos del paciente para la medición de signos vitales y la ingesta de medicamentos.
Mansilla, encargada de la atención nocturna entre las 23 y las 7 horas, indicó que solo había estado presente una vez y negó haber visto una ambulancia en la vivienda situada en el lote N.° 45 de Benavídez, Tigre. En su declaración, mencionó a Nancy Edith Forlini, jefa de cuidados domiciliarios de la empresa Swiss Medical, quien recibía todos los datos referentes al tratamiento, y a la psiquiatra Agustina Cosachov.
Al ser interrogada por el abogado Francisco Oneto, defensor del neurocirujano Leopoldo Luque, reafirmó que el astro del fútbol se encontraba ‘plenamente lúcido’. En su relato sobre el 13 de noviembre de 2020, la enfermera comentó: ‘Durante la noche el paciente se presenta tranquilo con buen descanso, dembuló al baño acompañado en varias ocasiones’.
Aldo Arnez Zenteno, el siguiente en declarar, también brindó atención a Maradona y confirmó que en el chat estaba Forlini, a quien describió como ‘la voz cantante de ese grupo’, junto a su coordinador, Mariano Perroni, otro de los acusados. Relató que los medicamentos que debía tomar el exfutbolista ‘estaban pegados en una heladera sin firma’ y mencionó un conflicto con Dahiana Madrid, quien atendía al paciente, ya que este ‘no quería que lo revisaran’.
Arnez Zenteno se ocupó del turno nocturno los sábados y domingos. A las 6:58 del 15 de noviembre de 2020, envió un mensaje al chat: ‘Buenos días, el paciente por la noche tomó bien la medicación vía oral, estuvo mirando TV hasta las 2:30. Luego se retira a dormir. Hasta el momento tiene un buen descanso’. En otra comunicación del 23 de noviembre, comentó: ‘El paciente se levanta de buen humor, va al baño, diuresis + (orinó). Toma la medicación y quiere seguir descansando’; ‘Se controla los parámetros: T/A 120/80, temperatura 36,2 (…)’. Además, enfatizó que no ‘tuvo inconvenientes para desarrollar su tarea’ en las cuatro guardias que le prestó atención al paciente.
Por su parte, la última enfermera destacó que asistió a Tigre el sábado 14 y domingo 22 de noviembre, en una fecha en la que Diego presentaba ‘retención de líquidos’, pero optó por no mencionarlo, ya que Luque, quien se presentó como su ‘médico tratante’, ya lo había evaluado. Todos los profesionales fueron contratados por la firma de cuidados domiciliarios Medidom y recibieron instrucciones de Perroni.









