Para calcular la evolución descontando el efecto de los precios, el análisis tomó una inflación estimada de 1,7% mensual y de 33,5% interanual. Desde la consultora señalaron que el crecimiento real de agosto estuvo más relacionado con la menor inflación que con un incremento genuino de las colocaciones.
Los créditos comerciales, destinados principalmente a capital de trabajo e inversiones empresariales, fueron los que más aportaron al resultado mensual. El saldo llegó a $36,3 billones, con una suba real de 0,7% respecto de julio y de 2,8% frente a agosto de 2025. Fue, junto con los préstamos hipotecarios, uno de los dos segmentos que registraron crecimiento real tanto mensual como interanual.
El comportamiento moderado del crédito comercial fue atribuido a la cautela de las empresas a la hora de asumir nuevas obligaciones, con el objetivo de no superar su capacidad de repago. Del lado de las entidades financieras, el foco estaría puesto en sectores que necesitan realizar ajustes para conservar su competitividad.
Los préstamos personales, en tanto, alcanzaron un saldo de $21,9 billones y registraron una mejora real mensual de apenas 0,1%. El dato representa un cambio después de diez meses consecutivos de bajas, aunque el segmento todavía acumula una caída real interanual del 7,6%.
La evolución de los préstamos personales continúa condicionada por los niveles de morosidad, que llevaron a las entidades a concentrarse en recuperar clientes con pagos atrasados en lugar de ampliar significativamente las colocaciones. Además, las tasas de interés se mantienen por encima de la inflación y de los incrementos salariales, lo que reduce los incentivos para asumir nuevas deudas.
Las tarjetas de crédito fueron el único segmento que presentó una caída real durante agosto. El saldo se ubicó en $25,1 billones, con una disminución de 0,3% mensual y de 10,1% interanual, la mayor baja entre las líneas analizadas.
El informe vinculó este retroceso con la reducción de límites de financiación aplicada por las entidades y la suspensión de tarjetas correspondientes a clientes con irregularidades en sus pagos. Los mayores límites quedaron concentrados en los usuarios con mejores perfiles crediticios.
Los créditos prendarios, por su parte, llegaron a $6,4 billones y registraron un incremento real mensual de 0,3%. En la comparación interanual, sin embargo, acumularon una baja de 9,4%. La evolución estuvo relacionada con las líneas promocionales ofrecidas para la compra de vehículos nuevos.
También comenzó a observarse una mayor participación de préstamos expresados en Unidades de Valor Adquisitivo (UVA), con tasas bonificadas, que contribuyeron a reactivar parcialmente este segmento.
Los préstamos hipotecarios fueron los de mejor desempeño durante agosto. El saldo alcanzó los $8,6 billones, con una expansión real de 3,1% mensual y de 36,1% interanual, la mayor variación positiva entre las distintas líneas de crédito analizadas.
Este crecimiento fue relacionado con medidas impulsadas por el Ministerio de Economía, que permitirán a los bancos acceder a financiamiento de mayor plazo mediante recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad por hasta $2 billones. La medida podría contribuir a sostener la expansión de los créditos hipotecarios durante los próximos meses.
En cuanto al financiamiento en moneda extranjera, el stock llegó a USD 25.238 millones, con un crecimiento de 1,6% mensual y de 38,9% interanual.
Los préstamos comerciales representaron el 75,4% de ese total y aumentaron 2% durante agosto y 38,4% respecto del mismo mes de 2025. Parte de la expansión estuvo vinculada con la habilitación de préstamos en dólares para sectores que no necesariamente están relacionados con el comercio exterior, ampliando el acceso a quienes buscan tasas más competitivas y plazos más extensos.
En sentido contrario, el financiamiento en dólares mediante tarjetas de crédito cayó 15,9% durante el mes, hasta los USD 670 millones. Los créditos prendarios en moneda extranjera, en cambio, aumentaron 1,2% y alcanzaron los USD 1.400 millones.









