Desde el comienzo, el equipo xeneize enfrentó varios desafíos. Racing, con un comienzo contundente, parecía encaminar el partido a su favor. Sin embargo, Boca encontró en su delantero ecuatoriano la clave para revertir el marcador.
La actuación de Valencia fue especialmente significativa dada su reciente llegada al club. Aunque su incorporación había suscitado ciertas dudas y problemas de adaptación, ahora se erige como el pilar de esta clasificación.
El delantero se unió a Boca durante el último mercado de pases, en una negociación que estuvo a punto de llevarlo a Talleres. Un llamado de Juan Román Riquelme hizo que cambiara de objetivo y se uniera a Boca, dotando al equipo de un jugador con experiencia internacional.
En un inicio, Valencia no era considerado una de las primeras opciones para el puesto de centrodelantero, ni siquiera la segunda o tercera. Sin embargo, ante las dificultades en otras contrataciones, Boca decidió ficharlo como una solución para reforzar su ataque.
Los primeros partidos no fueron sencillos. Valencia falló un penal y tuvo que lidiar con las exigencias del fútbol argentino, lo que generó cuestionamientos sobre su condición física y su capacidad de adaptación.
El partido contra Racing fue un punto de inflexión. Valencia se destacó y se convirtió en el protagonista necesario en un encuentro que requería una respuesta inmediata.
La historia de Valencia comenzó lejos del fútbol profesional. Criado en Ecuador, trabajó junto a su familia en el campo, ordeñando vacas y vendiendo leche, lo que contribuyó a una infancia marcada por la limitación de recursos. Esos esfuerzos le permitieron reunir el dinero para adquirir sus primeros botines, alimentando su sueño de ser futbolista.
Su niñez estuvo plagada de adversidades, pero nunca abandonó su ambición. Experimentó rechazos, como el que sufrió de parte de Barcelona, pero encontró en Emelec la oportunidad para desarrollarse y dar inicio a su carrera profesional, construyendo un camino hacia competencias de alto nivel.
Valencia también ha dejado su marca en la selección ecuatoriana, convirtiéndose en su máximo goleador histórico. Sin embargo, su desempeño en el último Mundial dejó dudas sobre su actualidad, ya que no pudo marcar en una fase complicada para su equipo.
La incertidumbre sobre su futuro se desvaneció con su llegada a Boca, donde ha comenzado a brillar. Su apodo, “Superman”, hace referencia a su notable capacidad de salto, que fue evidente en el partido contra Racing, donde anotó tres goles elevados sobre los defensores.
Con estos tantos, se estableció como una de las figuras centrales de Boca en la Copa Argentina, consolidando su posición como centrodelantero del equipo.
La destacada actuación de Valencia llega en un momento de dudas previas y se espera que continúe su buen rendimiento. Boca tendrá una nueva oportunidad para seguir brillando ante Banfield en la siguiente fase de la Copa Argentina.









