El conjunto noruego abrió el marcador a los 36 minutos con un gol de Andreas Schjelderup, en un momento que pareció encaminar el partido a su favor.
Sin embargo, Jude Bellingham logró igualar el encuentro en el minuto 45, aumentando la tensión en el desarrollo del juego.
Durante la segunda mitad, un empujón de Erling Haaland anuló lo que podría haber sido un segundo gol para Noruega, manteniendo el empate en el marcador.
Transcurridos los 90 minutos, más 7 adicionales, ambos equipos se fueron a tiempo extra para determinar quién sería el tercer semifinalista del torneo.
En el minuto 92, tras un remate de Harry Kane que fue atajado por el arquero noruego, se generó un rebote corto que Jude Bellingham capitalizó para anotar el 2-1 a favor de Inglaterra.
Noruega ha demostrado su capacidad competitiva en este Mundial, avanzando desde el Grupo I tras obtener impresionantes victorias, primero venciendo 4-1 a Irak y luego 3-2 a Senegal, aunque sufrió una derrota significativa ante Francia por 4-1. En los dieciseisavos de final, lograron superar a Costa de Marfil con un 2-1, lo cual les permitió alcanzar los cuartos de final por primera vez en su historia.
Inglaterra, por su parte, ha consolidado su posición como uno de los grandes favoritos para llevarse el trofeo, tras una intensa batalla contra México que culminó 3-2, destacando el desempeño de Bellingham y Harry Kane, quien también anotó de penal. En la fase de grupos, los ingleses dominaron el Grupo L al obtener victorias frente a Croacia (4-2) y Panamá (2-0), además de empatar sin goles con Ghana. En su camino hacia los cuartos de final, superaron una desventaja para triunfar 2-1 sobre la República Democrática del Congo, manteniendo su invicto en el torneo.
Inglaterra, campeona del Mundial en 1966, regresa a la instancia de los ocho mejores del certamen, con la mirada puesta en conquistar un nuevo título que no obtienen desde hace seis décadas. El encuentro fue arbitrado por Clément Turpin.









