El pedido fue presentado por el abogado defensor de Baratta, quien reclamó que se determine la presunta ruta del dinero mencionado durante la declaración de un exgerente administrativo de una empresa privada. El testigo había señalado que se habría entregado a Baratta el equivalente a un millón de dólares, aunque las operaciones se habrían realizado en efectivo y en pesos argentinos.
La defensa negó que esos pagos hayan existido y sostuvo que resulta necesario determinar si efectivamente existió el movimiento de dinero referido en la declaración.
Según planteó el abogado ante el tribunal, el testimonio indicó que los fondos supuestamente entregados a Baratta habrían tenido como origen una entidad bancaria situada en Lugano, Suiza, donde operaría una dependencia vinculada al grupo empresarial mencionado en la causa.
La defensa remarcó que en el expediente no existiría información sobre esa entidad y consideró necesario establecer de qué manera se habría concretado una eventual transferencia o extracción del supuesto millón de dólares en efectivo.
En ese sentido, sostuvo que conocer la procedencia y el recorrido de los fondos permitiría evaluar la veracidad de las afirmaciones realizadas por el testigo sobre hechos atribuidos exclusivamente a Baratta.
Por ese motivo, solicitó al Tribunal Oral Federal 7 que libre un oficio para avanzar en el levantamiento del secreto bancario correspondiente a la cuenta que el grupo empresarial habría tenido en Suiza. El tribunal quedó en responder el planteo en una instancia posterior.
El testigo había declarado que se entregó un total de un millón de dólares al entonces subsecretario de Planificación Federal. De acuerdo con su versión, los pagos se habrían realizado en distintos paquetes de dinero en pesos argentinos.









