El Reporte Global del Estado Mundial del Cáncer fue presentado por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), parte de la OMS. En el informe se indica que una de cada cinco personas enfrentará un diagnóstico de cáncer a lo largo de su vida y, al considerar la repercusión de esta enfermedad en los familiares cercanos, se estima que casi el 92% de la población mundial se verá afectada en algún momento. “Nos afectará a casi todos nosotros”, afirma contundentemente en su introducción.
No obstante, el estudio también busca centrarse en las medidas que se pueden implementar para mitigar la carga de esta enfermedad. Destaca que, aunque el cáncer es un problema global, la experiencia de quienes lo padecen varía enormemente entre países y dentro de ellos.
Como ilustración, el informe resalta el caso del cáncer de mama y de los tumores infantiles. En naciones de altos ingresos, donde los diagnósticos suelen realizarse con mayor anticipación, la tasa de supervivencia a cinco años supera el 85%, mientras que en países de bajos ingresos se reduce al 45%.
El cáncer se ha convertido en una de las principales causas de mortalidad prematura en 41 países, constituyéndose como la segunda causa de muerte en 37 naciones y la tercera en 47. Actualmente, solo 12 países persiguen el objetivo de reducir en un tercio la mortalidad por esta enfermedad para el año 2030.
Para el año 2050, se anticipa que habrá 35 millones de nuevos diagnósticos anuales de cáncer, y se considera que las muertes ocasionadas por tumores igualarán a las provocadas por enfermedades cardiovasculares, las cuales son actualmente la principal causa de decesos a nivel mundial.
Aunque el informe de la IARC/OMS no desglosa la situación por países, incluye diversos mapas y gráficos a partir de los cuales se extraen datos sobre la realidad argentina. Se confirma lo que ya era conocido: el país presenta tasas de incidencia de cáncer similares a las de las naciones desarrolladas, pero enfrenta importantes desigualdades en el acceso a tratamientos en comparación con otros países en vías de desarrollo. Además, la carga del cáncer sobre el sistema de salud argentino es elevada.
La tasa de incidencia (que refleja los nuevos casos anuales) se sitúa por encima de Brasil, Colombia y México, alcanzando niveles paralelos a los de Italia, España y Rumania. En cuanto a la mortalidad, el país se encuentra en un punto medio, ya que la alta incidencia no se traduce en tasas de mortalidad tan bajas como en países más avanzados, especialmente los nórdicos. No obstante, es alentador que la tasa de mortalidad estandarizada por edad se mantenga estable o con una ligera tendencia a la baja en las últimas dos décadas.
Pensando en posibles soluciones para mejorar la situación, la OMS señala que hasta el 38% de los nuevos casos de cáncer podrían evitarse si se erradican 30 factores de riesgo modificables, tales como el consumo de alcohol, el tabaquismo, la obesidad y las infecciones prevenibles mediante vacunas (como el VPH).
En relación al consumo de alcohol, aunque Argentina no se encuentra entre los países con mayores porcentajes, está posicionada en la mitad de la tabla, con cifras que oscilan entre el 3% y el 4%, similares a las de Chile, Paraguay, Brasil, Uruguay, Estados Unidos y Canadá.
Respecto al tabaco, se emite una alerta significativa: Argentina, junto con Chile, registra uno de los niveles de consumo más altos del continente, con prevalencias que oscilan entre el 20% y el 29% de la población (según datos actualizados de 2024).
Sin embargo, el factor de mayor preocupación en cuanto a factores de riesgo prevenibles es la obesidad. Se estima que entre el 5% y el 6% de los casos de cáncer en 2022 se atribuyen al exceso de peso, cifra solo superada en el continente por Chile y Uruguay, y que sobrepasa el 6% en Estados Unidos.
El informe destaca que tanto el sobrepeso como la obesidad están vinculados a al menos 13 tipos diferentes de cáncer y son responsables del 4,5% de todas las muertes globales por tumores. “A nivel global, la obesidad en adultos se más que duplicó desde 1990, y la obesidad entre niños y adolescentes se cuadruplicó en el mismo lapso, pasando de un 8% en 1990 a un 20% en 2022”, detalla el documento.
Para abordar este factor de riesgo, la OMS sugiere, como ya se conoce, fomentar la actividad física y adoptar hábitos alimenticios saludables. Sin embargo, a nivel mundial, también ha aumentado la cantidad de personas que no realizan suficiente actividad física, pasando del 26,4% en 2010 al 31,3% en 2022, es decir, casi una de cada tres personas.
No se dispone de datos específicos de Argentina en este aspecto, pero según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (realizada en 2018), el panorama es preocupante, dado que el 44,2% de los adultos mayores de 18 años realiza poca actividad física.









