– Un hecho insólito, sobre todo con tiempo aún por jugar.
– Afortunadamente, Paraguay logró quedarse con la victoria 1-0. De lo contrario, la situación hubiera sido aún más complicada.
– Gustavo Alfaro, el director técnico, se encontraba consternado, incapaz de entender la situación. Además, a Almirón se le impuso una fecha de suspensión, una medida severa.
– Pero, ¿cuál fue la razón detrás de que Almirón se tapara la boca? Era evidente que ni tapada ni al descubierto podía ser comprendido por su rival; ¿cómo podría un turco entender el guaraní?
– Es comparable a la posibilidad de que un chino se ofenda por las palabras de un brasileño.
– Lo que parece ocurrir es que, de haber realizado un insulto, su expresión labial podría haberlo delatado si no se cubría.
– Según lo afirmó Gianni Infantino, presidente de FIFA, “si un jugador se tapa la boca y dice algo, debe partirse de la premisa de que ha dicho algo indebido; de lo contrario no tendría que taparse…”.
– Sin embargo, la Ley Prestianni parece no aplicarse de manera equitativa. Solo dos días después del partido entre Paraguay y Turquía, Jude Bellingham de Inglaterra también se tapó la boca ante Jordan Ayew de Ghana, y no hubo consecuencias.
– Esto se debió a que Ayew no protestó y el incidente pasó desapercibido, incluso para las cámaras de televisión.
– Es probable que Ayew sí haya entendido lo que Bellingham le dijo, ya que la lengua oficial en Ghana es el inglés, aunque existen distintos dialectos.
– El jugador ghanés podría haber seguido el ejemplo de Vinicius, quien en un partido con el Real Madrid no dudó en informar al árbitro sobre ataques racistas.
– Este tipo de situaciones resulta preocupante. La relación entre los insultos, el racismo y la búsqueda de ayuda por parte de los jugadores recuerda a una dinámica escolar.
– Hasta hace poco, creía que la expulsión más absurda era la de aquellos que recibían tarjeta roja por celebrar mostrando la camiseta, pero esto definitivamente supera esa tendencia.
– La cuestión es que será complicado para los jugadores dejar de hacer ese gesto, algo que ya tienen automatizado.
– Entonces, ¿qué sucede si un jugador bosteza y se cubre la boca? ¿También sería motivo de expulsión? Se reconoce que a muchos jugadores les cuesta descansar antes de los partidos, enfrentando fatigas por viajes y diferencias horarias.
– Y, ¿qué pasaría si un jugador tose y se tapa la boca? ¿Y si realiza un gesto de cortesía?
– Es preferible que los futbolistas expresen lo que necesiten con la boca al descubierto.
– Sin embargo, eso podría derivar en conflictos como el que protagonizó Materazzi y Zidane, en el que una provocación desembocó en un famoso cabezazo en una final.
– O como el cruce entre Ruggeri y Chilavert, donde el arquero escupió al defensor después de un comentario sobre su madre.
– Entre todos estos incidentes, uno de los más recordados fue el que vivieron Maradona y el árbitro Castrilli durante un Vélez-Boca en los años ’90.
– Diego le preguntó al árbitro: “Maestro, ¿usted está muerto?” mientras Castrilli mantenía el silencio.
– “No te va a contestar, Armando”, trató de calmarlo el Mono Navarro Montoya, a lo que Maradona respondía: “¡Es un botón, es un botón!”.
– Es un espectáculo que nunca hubiésemos visto con esta nueva reglamentación.









