El temario incluye el proyecto impulsado por el Gobierno y otras dos iniciativas vinculadas con la implementación de la Ficha Limpia, presentadas por el PRO y Despierta Chubut. La normativa propone impedir que puedan postularse a cargos electivos quienes hayan recibido condenas en segunda instancia por determinados delitos.
La inclusión de estos proyectos respondió a los pedidos de los bloques aliados. Patricia Bullrich, presidenta del bloque oficialista, resolvió reabrir la discusión mientras continúan las conversaciones para acercar posiciones sobre los aspectos centrales de la reforma.
El oficialismo busca avanzar con consultas y negociaciones para alcanzar un acuerdo en torno a dos cuestiones principales: la eliminación o suspensión de las PASO y el nuevo esquema de financiamiento de los partidos políticos.
La eliminación de las primarias sigue siendo uno de los puntos que genera mayores dificultades. Hasta el momento, el Gobierno no reunió los votos necesarios para avanzar con una modificación que afectaría el mecanismo de definición de candidaturas para la Presidencia y el Congreso Nacional en 2027.
La iniciativa requiere mayorías especiales para su aprobación: 37 votos en el Senado y 129 en la Cámara de Diputados. El oficialismo todavía necesita sumar respaldos del radicalismo y del PRO para alcanzar esos números.
Las negociaciones se desarrollan en paralelo con gobernadores y legisladores. Diego Santilli, jefe de Gabinete, mantiene conversaciones con los mandatarios provinciales, mientras que Bullrich encabeza el diálogo con los senadores.
Entre los gobernadores que ya manifestaron su respaldo a la eliminación de las PASO se encuentran Raúl Jalil, de Catamarca; Rogelio Frigerio, de Entre Ríos; Rolando Figueroa, de Neuquén; y Leandro Zdero, de Chaco, quien ya consiguió suspender las primarias en su provincia.
En cambio, todavía no definieron su posición Gustavo Sáenz, de Salta; Hugo Passalacqua, de Misiones; Carlos Sadir, de Jujuy; y Claudio Vidal, de Santa Cruz. Estos mandatarios tampoco cuentan con una representación legislativa numerosa propia en el Senado.
Frigerio no tiene senadores propios, mientras que Figueroa, Jalil y Zdero cuentan con uno cada uno. Sáenz y Passalacqua, en tanto, tienen dos senadores que responden a sus respectivos espacios.
Además de la discusión sobre las PASO, la reforma contempla cambios en distintos aspectos del sistema electoral. Entre ellos figura la implementación de la Ficha Limpia, con la inhabilitación para competir por cargos electivos de personas condenadas en segunda instancia por determinados delitos.
También se plantea eliminar las PASO para las elecciones presidenciales y legislativas nacionales, de modo que cada partido pueda establecer su propio mecanismo de selección de candidatos. Para competir por la Presidencia se exigiría el respaldo del 0,1% del padrón electoral, mientras que para las candidaturas al Congreso el requisito sería del 0,5% en cada distrito.
El proyecto también propone modificar las condiciones para el reconocimiento de partidos nacionales. Deberían contar con presencia en diez distritos y alcanzar un mínimo de afiliados equivalente al 0,1%.
Otro de los cambios está relacionado con el financiamiento electoral. La propuesta elimina el financiamiento estatal de las campañas y eleva el límite para los aportes privados del 2% al 35%. También establece restricciones para la publicidad gratuita en medios de comunicación.
La iniciativa contempla además cambios en el debate presidencial obligatorio y modificaciones a la Ley de Boleta Única de Papel. Entre estas últimas se incluye la posibilidad de marcar la boleta completa y la incorporación de elecciones provinciales cuando se realicen de manera simultánea con los comicios nacionales.









