El elegido es Ayyoub Bouaddi, un talentoso centrocampista de solo 18 años que se destacó como figura de Marruecos en el mencionado Mundial y que promete mucho como jugador del Lille. Según informes provenientes de Europa, las condiciones personales del volante se acordaron hace unos días, y la transferencia —originalmente prevista para 2027— se ha adelantado. El monto total de la operación ascenderá aproximadamente a 100 millones de euros, equivalentes a unos 116 millones de dólares.
La salida de Rodri hacia el Barcelona dejó un vacío que el City necesitaba llenar con urgencia. La Premier League comenzará en una semana, y Maresca fue claro durante la conferencia de prensa tras la derrota del equipo ante el Arsenal en la final de la Community Shield: “Cuanto antes llegue, mejor, ya que comenzamos la Premier League dentro de una semana. Si pueden entrenar con nosotros lo antes posible, será positivo para que comprendan la forma en que deseamos jugar”, afirmó el entrenador italiano.
Con respecto a Fernández, Maresca mantuvo una postura reservada. Si bien lo dirigió en el Chelsea y tiene una alta consideración por él, cuando la prensa inquirió sobre la posibilidad de su llegada, el técnico se mostró evasivo: “En este momento, tengo que responderte lo mismo que desde el primer día, que siempre será la misma. Es un jugador de otro club y no considero que sea apropiado hablar de otros jugadores”, señaló. Fernández, quien fue abucheado recientemente por los seguidores del Chelsea debido a sus coqueteos con el City, permanecerá en Stamford Bridge al menos por el momento, siendo tasado en 160 millones de dólares por su actual club.
El perfil de Bouaddi explica en parte la decisión del club de cambiar su enfoque. El marroquí, con una altura de 1,85 metros, combina fortaleza física, inteligencia táctica y una notable comprensión del juego para alguien de su edad. Su mayor fortaleza radica en la gestión del balón: actúa con naturalidad y confianza en el centro del campo, anticipándose a las jugadas antes de que se concreten. Estas cualidades lo han consolidado como una de las estrellas emergentes del Lille en los últimos años y uno de los futbolistas más observados durante el Mundial 2026.
La madurez de Bouaddi sorprende considerando que apenas tiene 18 años. Su carácter tanto dentro como fuera del campo lo posiciona en un contexto poco común para un jugador que recién comienza su trayectoria en la élite del fútbol europeo. Además, su físico ofrece posibilidades de desarrollo, lo que convierte la inversión de 100 millones de euros en una apuesta sostenible para el Manchester City a largo plazo.
Con el acuerdo casi finalizado, el Manchester City así soluciona una de las interrogantes más significativas del mercado estival en Inglaterra: quién podrá ocupar la posición que dejó Rodri sin que su ausencia se note demasiado.









