El Gobierno tiene la tarea de comunicar en los próximos días los mecanismos para afrontar los vencimientos de 4,300 millones de dólares que deben ser saldados el próximo 9 de julio. Para ello, se apoya en las garantías del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo para conseguir préstamos del sector privado por un total de hasta 5,000 millones de dólares.
El FMI respaldó esta estrategia y comunicó que está trabajando con los organismos para facilitar el financiamiento a Argentina. “Estamos trabajando estrechamente con el Banco Mundial y el BID. Reconocemos el importante rol catalizador que las instituciones financieras internacionales y los bancos multilaterales de desarrollo pueden tener en apoyas las estrategias de financiamiento de los países y sus agendas de reforma. Así, el respaldo de estas entidades puede reforzar la confianza, mejorar las condiciones de financiamiento, fortalecer la resiliencia externa y facilitar un retorno gradual al financiamiento de mercado”, afirmó la vocera del organismo, Julie Kozack.
En relación a cuándo Argentina podría acceder nuevamente al mercado de deuda internacional, Kozack elogió las mejoras en las condiciones financieras, pero eludió dar una fecha específica. Desde el ámbito financiero, se especula que el acceso podría concretarse en el segundo semestre del año, permitiendo así al país afrontar su año electoral con la cobertura necesaria para evitar la inestabilidad que suelen provocar las elecciones en Argentina.
“Las decisiones sobre el momento y las condiciones de acceso al mercado son, en última instancia, decisiones que deben tomar las autoridades. Agradecemos los esfuerzos continuos que están realizando para fortalecer sus márgenes externos y mantener la credibilidad de las políticas, lo que, a su vez, permitirá un acceso sostenido a los mercados de capitales tanto nacionales como internacionales”, afirmó la funcionaria.
Kozack también destacó la mejora en los diferenciales de los bonos soberanos de Argentina, que han disminuido significativamente y ahora están por debajo de los 450 puntos básicos. Al mismo tiempo, mencionó el cambio positivo en la percepción del mercado hacia el país, reflejado en las calificaciones de dos de las tres agencias de riesgo, aunque no hizo mención de que MSCI mantuvo su evaluación sin modificaciones.
El FMI confía en que las autoridades mantendrán su compromiso con el equilibrio fiscal, las reformas de políticas y la acumulación de reservas como parte de la reconstrucción de “márgenes de protección”. En cuanto a los considerados “riesgos excepcionales” para el reembolso del préstamo, Kozack fue clara: “Argentina ha cumplido con todos sus pagos al Fondo y confiamos en que seguirán haciéndolo; no tenemos preocupación sobre este tema”.
En cuanto a los últimos datos del INDEC sobre el mercado laboral, se observó un incremento de 2.2 puntos porcentuales en la informalidad en comparación interanual, situación que la reforma laboral busca mitigar a través de la reducción de alícuotas, moratorias para registrar empleados y un régimen especial para nuevas contrataciones que facilita su incorporación al mercado formal.
Sobre la efectividad de la reforma en relación a la reducción de la informalidad, Kozack subrayó que uno de los propósitos del acuerdo firmado con Argentina es promover un mercado laboral más formal. Sin embargo, advirtió que “la formalización depende de una serie de factores diferentes”, incluyendo resultados macroeconómicos, la estructura impositiva, regulatoria y las rigideces del mercado laboral. “Ningún indicador único puede realmente reflejar el grado de formalización”, agregó.
Por último, Kozack hizo hincapié en que, si bien la promulgación de la reforma es reciente, los resultados de este tipo de cambios suelen requerir tiempo para manifestarse. “El objetivo de esta reforma es facilitar la creación de empleo formal y mejorar el funcionamiento del mercado laboral, algo que definitivamente apoyamos”, concluyó.









