Después de su presentación en la Agencia Internacional de Energía, Cornejo comentó que “hay un interés de Europa en general de conseguir proveedores confiables” y añadió que “Argentina empieza a ser confiable para la provisión de energía”.
En este contexto, el mandatario explicó que Mendoza está enfocada en el desarrollo del norte de Vaca Muerta, indicando que el 30% de esta formación geológica se sitúa en la parte sur de la provincia.
Además, indicó que durante el presente trimestre se realizarán perforaciones en cinco pozos, de los cuales tres serán llevados a cabo por YPF y dos por TSB Quintana, con el fin de obtener información precisa sobre las perspectivas de esa área y expandir el desarrollo en Vaca Muerta.
Cornejo también subrayó la reconversión de áreas convencionales que han pasado a ser operadas por otros actores y aseguró que Mendoza ha comenzado a detener el descenso en la producción en este sector.
El gobernador puso especial énfasis en los minerales críticos que demanda Europa y otros mercados, destacando el cobre. En este sentido, mencionó el proyecto PSJ Cobre Mendocino, ubicado al norte de la provincia, en Uspallata, describiéndolo como un emprendimiento avanzado y de accesibilidad favorable.
Este proyecto se encuentra a unos 15 kilómetros de una ruta provincial y a aproximadamente 30 kilómetros de la Ruta Nacional 7, que es un corredor internacional hacia Chile. Cornejo expresó que este emprendimiento genera expectativas en cuanto a las futuras exportaciones de cobre, señalando que presenta menores complicaciones logísticas en comparación con otros grandes proyectos en el país.
Asimismo, destacó el potencial del potasio y habló de una mina que ya ha sido desarrollada y que se encuentra en vías de comenzar su explotación, luego de la reconversión del contrato de un proyecto previamente gestionado por Vale.
Cornejo argumentó que el Gobierno nacional y varias provincias están trabajando en asegurar un marco de seguridad jurídica que favorezca las inversiones a mediano y largo plazo. “La Argentina no tiene destino si no tiene inversión garantizada por muchos años y que no cambien las reglas de juego”, afirmó.
Por último, consideró que la Nación debe aportar estabilidad macroeconómica y fiscal, mientras que las provincias deben asegurar permisos ágiles, controles ambientales y previsibilidad en los procesos. Además, enfatizó que las reformas estructurales necesitan sustentabilidad política más allá de un mandato gubernamental para que Argentina pueda consolidarse como un proveedor confiable de energía y minerales para Europa y otros mercados.









