El diagnóstico surge del “Semáforo de consumo” elaborado por la Fundación ECOSUR, que reúne 21 variables vinculadas al consumo y permite seguir su evolución con mayor frecuencia. En julio, 16 de los 18 indicadores disponibles registraron caídas, mientras que en agosto ocho de los 12 relevados mostraron mejoras. Para septiembre, con información todavía limitada, tres de las cinco variables analizadas tuvieron resultados positivos.
Julio fue el mes más negativo del período. La evolución coincidió con una caída mensual del 2,9% en el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Indec, mientras que 16 de los 18 indicadores del semáforo retrocedieron en términos reales y sin estacionalidad. Entre las principales bajas estuvieron las importaciones de bienes de consumo, que disminuyeron 11,9%; los patentamientos de automóviles, que cayeron 9%; y las ventas de leche en polvo, con una baja del 8,2%.
Los únicos indicadores que avanzaron durante julio fueron la actividad de hoteles y restaurantes, que creció 0,9%, y las ventas reales de los autoservicios mayoristas, que aumentaron 1,8%.
En agosto, el escenario presentó una mejora parcial. De los 12 indicadores disponibles, ocho tuvieron variaciones favorables. Los patentamientos de autos crecieron 8,9% mensual y los de motos 4,3%, mientras que el consumo de carne aviar aumentó 5,7% y el de carne porcina 2,9%. También subieron las ventas de leche fluida, 0,9%; las de leche en polvo, 0,7%; la venta de combustibles, 4,1%; y las importaciones de bienes de consumo, que avanzaron 10,3% después de la fuerte caída registrada en julio.
Otros indicadores, sin embargo, continuaron mostrando retrocesos. Las ventas minoristas relevadas por CAME disminuyeron 2,7%, los préstamos al consumo cayeron 1,2% y la confianza del consumidor retrocedió 1,1%. El consumo de carne bovina también tuvo una baja mensual, del 4%.
Los primeros datos de septiembre volvieron a mostrar un comportamiento heterogéneo. De los cinco indicadores disponibles, tres mejoraron y dos retrocedieron. Los patentamientos de autos aumentaron 4,6% mensual y los de motos 3,5%, mientras que el Índice de Confianza del Consumidor avanzó 2,4%. En sentido contrario, las ventas minoristas de CAME bajaron 1,2% y los préstamos al consumo retrocedieron 1%.
La comparación interanual también refleja diferencias entre los distintos componentes del consumo. De las 21 variables que integran el semáforo, 10 registraron aumentos y 11 mostraron caídas. Entre las principales subas aparecen los patentamientos de motos, que crecieron 35,7% interanual en septiembre; el consumo de carne porcina, con un aumento de 14,3% en agosto; y las ventas de leche fluida, que avanzaron 6,7%.
También tuvieron variaciones positivas la confianza del consumidor, con una mejora de 3,4%; las ventas de leche en polvo, 3%; la actividad de hoteles y restaurantes, 2,5%; y el consumo de carne aviar, 1,5%.
En el otro extremo, varios indicadores vinculados al consumo masivo y a los bienes durables permanecen en terreno negativo. El consumo de carne bovina cayó 13,2% interanual, las ventas online con tarjetas de crédito disminuyeron 12,4% y los patentamientos de autos retrocedieron 10,8%. También se registraron bajas en los préstamos al consumo, 9,6%; las importaciones de bienes de consumo, 8,2%; las ventas en centros comerciales, 8,1%; los electrodomésticos y artículos para el hogar, 7,7%; los supermercados, 6%; y los autoservicios mayoristas, 5,6%.
Las diferencias también aparecen dentro de sectores similares. Mientras los patentamientos de motos muestran un fuerte crecimiento interanual, los de autos continúan en terreno negativo. En alimentos ocurre algo similar: el consumo de carne porcina y aviar aumentó, mientras que el de carne bovina registró una caída significativa.
Los datos de los últimos tres meses, en conjunto, no muestran un crecimiento generalizado del consumo. Después del fuerte retroceso de julio, agosto presentó una recuperación parcial y septiembre volvió a exhibir resultados dispares entre los distintos rubros. La evolución dependerá de si las mejoras observadas en algunos componentes logran extenderse al resto del gasto de los hogares.









