Acompañado por el ministro de Economía, Luis Caputo, el canciller Pablo Quirno, el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford, y el embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas, el mandatario brindó una exposición de aproximadamente media hora ante banqueros e inversores.
En ese marco, Milei sostuvo que una eventual continuidad de su gobierno después de las elecciones de 2027 permitiría alcanzar, según su proyección, un fuerte desempeño económico durante el año siguiente. “Todos los inversores y actores económicos del mundo libre saben que si nuestro gobierno es reelecto en 2027, el 2028 será el mejor año económico de la historia argentina, no solo en términos financieros, sino también en la economía real”, afirmó.
El Presidente también repasó algunos de los principales indicadores que, según planteó, muestran una mejora en las variables macroeconómicas. En ese sentido, señaló que el riesgo país pasó de niveles cercanos a los 3.000 puntos básicos a alrededor de 500, mientras que la inflación anual descendió del 211% a cerca del 30%.
A su vez, destacó la evolución de la deuda pública consolidada neta, que ubicó por debajo del 40% del PBI, frente a un nivel cercano al 100% que, según indicó, registraba anteriormente.
Milei sostuvo que estos cambios deberían trasladarse progresivamente a los ingresos de los trabajadores y contribuir a consolidar el respaldo al programa económico. “Esto se reflejará de forma clara en los salarios y fortalecerá a largo plazo el apoyo al cambio radical del modelo económico que le propusimos a la población. No es un evento azaroso”, afirmó.
En cuanto al nivel de actividad, el jefe de Estado aseguró que la economía atraviesa un período de expansión sostenida. Según sus datos, Argentina acumula 27 meses de crecimiento y actualmente atraviesa un momento de fuerte incremento de la actividad.
El mandatario señaló además que 13 de los 15 sectores que integran el Estimador Mensual de Actividad Económica se encuentran en expansión. De acuerdo con su exposición, se trata del mejor registro de al menos los últimos 15 años.
Milei también comparó la situación actual con períodos anteriores de la economía argentina. Afirmó que el PBI por habitante ya superó el máximo registrado antes del período que identificó como la “década perdida” comprendida entre 2011 y 2023.
En esa línea, remarcó la continuidad del crecimiento y destacó que, según su interpretación, se trata de un comportamiento poco habitual para la economía argentina. “Es la primera vez en décadas que el PBI argentino crece durante tres años consecutivos, cuando históricamente el PBI solo crecía en años electorales y se contraía en años no electorales”, sostuvo.
Durante su exposición también se refirió a las transformaciones que atraviesan distintos sectores productivos como consecuencia del cambio de esquema económico. Frente a los cuestionamientos sobre el impacto del programa, Milei planteó que el cierre de empresas que anteriormente contaban con protección y la aparición de nuevas compañías forman parte del proceso de transición.
“Si consideramos que estamos en una transición de modelo donde se cierran empresas improductivas que antes estaban protegidas y se abren nuevas, eso representa un éxito rotundo”, afirmó.
Otro de los puntos abordados fue la situación del sistema financiero y el aumento de la mora. El Presidente relativizó las preocupaciones generadas durante el último mes y sostuvo que el incremento se explica, en parte, por la expansión reciente del crédito.
Según Milei, “la mora financiera, que inquietó a todo el sistema político argentino en el último mes, aumentó únicamente porque antes el crédito no existía”. A la vez, aseguró que esa situación comenzó a normalizarse mediante mecanismos de mercado y que las entidades privadas empezaron a refinanciar las deudas sin intervención estatal.
Hacia el final de su exposición, el mandatario puso el foco en el posicionamiento de Argentina dentro de la economía internacional. En ese sentido, afirmó que el país está recuperando participación en las cadenas globales de valor a partir de su capacidad para proveer energía, alimentos y minerales críticos.
“Hoy Argentina está reinsertándose como un actor relevante en las cadenas globales de valor, proveyendo energía, alimentos y minerales críticos”, concluyó.









