Los contribuyentes que abonen dentro del período establecido y mantengan regularizada su situación tributaria accederán a una bonificación del 10%, sin importar el medio de pago elegido.
El beneficio alcanza a una parte significativa del padrón provincial. En Buenos Aires existen 5,3 millones de partidas inmobiliarias edificadas y 1,7 millones correspondientes a terrenos baldíos.
En el caso de los inmuebles baldíos, la cuota que vence este jueves será la última del calendario anual del impuesto. Para las partidas edificadas, en cambio, todavía quedará una cuota pendiente antes de finalizar el esquema de pagos del año.
ARBA habilitó distintas alternativas para cancelar el tributo. Los contribuyentes pueden ingresar al sitio oficial del organismo, acceder a la sección de pago de impuestos y abonar con tarjeta de crédito o generar un código de pago electrónico para utilizar en cajeros automáticos.
También está disponible la opción de pago digital mediante Cuenta DNI, utilizando el código QR enviado por ARBA por correo electrónico. Ese código puede utilizarse hasta la fecha de vencimiento de cada cuota y permite completar la operación desde un teléfono celular.
Quienes opten por realizar el trámite de manera presencial pueden pagar en entidades bancarias habilitadas o en los puntos de cobro de Provincia Net Pagos, luego de descargar la boleta correspondiente desde la página oficial del organismo.
El organismo provincial recordó que el descuento del 10% se aplica únicamente a quienes cumplan con las condiciones establecidas, es decir, pagar dentro del plazo previsto y no registrar deudas tributarias pendientes.
En paralelo al vencimiento, el director ejecutivo de ARBA, Cristian Girard, analizó la evolución de la recaudación provincial y el comportamiento de los impuestos patrimoniales en el actual contexto económico.
El funcionario señaló que la recaudación se encuentra en niveles similares a los registrados durante la pandemia y explicó que, aunque la cobrabilidad de los impuestos patrimoniales tuvo una baja, esa variación no impactó en igual proporción sobre los ingresos totales.
Girard atribuyó parte de ese resultado a una política tributaria orientada a concentrar una mayor participación de la carga impositiva en contribuyentes con mayor capacidad económica y en patrimonios de mayor valor.
Según explicó, esa estrategia permitió sostener los niveles de recaudación al priorizar una mayor contribución de quienes poseen mayores patrimonios, evitando trasladar una presión adicional sobre sectores de menores ingresos.
El esquema de bonificación para esta cuota incluye tanto a propietarios de viviendas como de terrenos baldíos que cumplan con los requisitos establecidos. En total, el beneficio alcanza a unos 7 millones de partidas inmobiliarias distribuidas en la provincia de Buenos Aires.









