La tasa de caución a un día, que había llegado a acercarse al 28% anual a fines de julio como consecuencia de la absorción de pesos, terminó la semana pasada en un rango de entre 20% y 21%. La evolución marca una moderación en la volatilidad de las tasas, luego de las fuertes variaciones registradas durante las últimas semanas.
Al mismo tiempo, las expectativas sobre la inflación de agosto comenzaron a mostrar una mejora antes de que se conozca el dato oficial. Las estimaciones que inicialmente ubicaban al Índice de Precios al Consumidor (IPC) por encima del 2% fueron corregidas a la baja a partir de la evolución registrada durante la segunda mitad del mes.
Entre los factores que contribuyeron a esa revisión aparecen la moderación en el aumento de los precios de los alimentos y la estabilidad de los dólares financieros. Las proyecciones privadas ubican ahora la inflación de agosto en torno al 1,5% o 1,6%, uno de los registros mensuales más bajos desde el inicio de la gestión de Javier Milei. El dato oficial será difundido por el INDEC el 10 de septiembre.
En paralelo, el mercado comienza a concentrarse en el Presupuesto 2027, que el Poder Ejecutivo deberá presentar ante el Congreso antes del 15 de septiembre. El documento preliminar elaborado por Luis Caputo y Diego Santilli y enviado a la Cámara de Diputados todavía no contiene las cifras definitivas de inflación, crecimiento y tipo de cambio, que serán incorporadas al proyecto final.
El esquema planteado establece como principales objetivos la continuidad del superávit fiscal, una profundización de la reducción de impuestos y una desaceleración significativa de la inflación. El Gobierno considera que una menor suba de precios permitirá contribuir a la recuperación del salario real.
Otro de los factores observados por los inversores es la evolución de la confianza en el Gobierno y su impacto sobre el escenario político hacia 2027. Un relevamiento reciente registró una mejora superior al 5% en la aprobación de la gestión nacional.
A esto se sumaron avances legislativos para el oficialismo. La Cámara de Diputados aprobó la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y el proyecto denominado Inocencia Fiscal II, ambos con una mayoría que permitió al Gobierno avanzar en iniciativas económicas consideradas relevantes.
En el frente internacional, la evolución de las tasas estadounidenses constituye otro factor de atención para los mercados emergentes. La tasa del bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años cerró la semana en 4,73%, su nivel más elevado de las últimas semanas.
La evolución estuvo vinculada con las señales transmitidas durante el simposio de Jackson Hole por Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal. El funcionario evitó anticipar una decisión concreta para la reunión de septiembre, aunque señaló que los últimos datos muestran cierto enfriamiento de la economía y advirtió que esa información no permite afirmar que las tendencias subyacentes hayan mejorado de manera significativa.
Warsh también evitó comprometer una orientación futura de la política monetaria y sostuvo que su posición está basada en mantener una disciplina antes que anticipar una decisión determinada. Sus declaraciones fueron interpretadas por el mercado como una señal más restrictiva de lo esperado.
En ese contexto, las probabilidades de un movimiento en las tasas durante la reunión de la Reserva Federal del 15 y 16 de septiembre se acercaron al 50%, mientras que la tasa a dos años de Estados Unidos avanzó hasta el 4,28%.
La persistencia de tasas elevadas en Estados Unidos representa una variable relevante para la Argentina, ya que encarece el financiamiento externo para los países emergentes. De esta manera, aun con una eventual continuidad de la desaceleración inflacionaria local, las condiciones financieras internacionales siguen teniendo incidencia sobre el costo del financiamiento en dólares.
Durante esta semana también se conocerán nuevos datos relevantes para el mercado argentino. El martes se difundirá la recaudación impositiva correspondiente a agosto, utilizada como una referencia indirecta sobre el comportamiento del consumo. El viernes, en tanto, el Banco Central publicará el Relevamiento de Expectativas de Mercado correspondiente a agosto.
Con este escenario, las expectativas para septiembre apuntan a una continuidad de las tasas en pesos en niveles relativamente bajos, junto con un dólar estable. En ese contexto, los márgenes potenciales de las estrategias de carry trade serían más reducidos, mientras los inversores mantienen especial atención sobre la evolución de las tasas estadounidenses y las próximas decisiones de política económica.









