La detección temprana se erige como una de las herramientas más efectivas en la lucha contra el cáncer de mama. En una reciente columna, el médico Jorge Tartaglione abordó la necesidad de realizar la primera mamografía y destacó la importancia de que las mujeres con antecedentes familiares consulten a un ginecólogo para iniciar sus chequeos desde una edad más temprana. Su análisis se vio impulsado por el testimonio de Carolina Trippar, conocida en las redes sociales como Caro Trippar, quien reveló en sus plataformas que fue diagnosticada con cáncer de mama en estado de metástasis. “Hoy me siento fuerte. Siento que ya llegó el momento de compartírselos. Tengo cáncer”, confesó Trippar. La influencer, que cuenta con más de dos millones de suscriptores en YouTube y medio millón en Instagram, relató que le llevó meses asimilar su diagnóstico y decidir hacerlo público. Tartaglione elogió su valentía y utilizó su historia como un llamado a las mujeres jóvenes para que no posterguen las consultas ni los estudios preventivos. En cuanto al estudio recomendado a partir de los 40 años, el médico se refirió a la mamografía, una prueba de imagen crucial para detectar lesiones mamarias pequeñas, incluso antes de que sean palpables. Tartaglione subrayó que las mujeres deberían comenzar a realizarse esta evaluación a partir de los 40 años, repitiéndola anualmente, conforme a las recomendaciones de su ginecólogo y de acuerdo a sus factores de riesgo. “El dato más importante que te quiero dar es que te tenés que hacer la mamografía. ¿Cuándo? A los 40 años”, enfatizó. Destacó que esta técnica tiene la capacidad de identificar anomalías que aún no se manifiestan físicamente. De acuerdo a su exposición, una mamografía puede detectar lesiones de aproximadamente 0,5 centímetros. Por ello, la palpación no debe reemplazar la mamografía ni la consulta médica. “La mamografía te detecta lesiones muy pequeñas. Esto es importante”, advirtió, instando a las mujeres a recordar cuándo fue su último control. En relación a las mujeres con antecedentes familiares de cáncer de mama, Tartaglione indicó que la edad para comenzar a realizar mamografías podría adelantarse. Mencionó diagnósticos en madres, tías o abuelas como factores clave. En tales circunstancias, sugirió consultar con un especialista para comenzar el seguimiento diez años antes de la edad a la que la familiar fue diagnosticada. “Si lo tuvo a los 40, te la tenés que hacer a los 30”, ilustró. La determinación de la edad y la frecuencia de los estudios debe ser personalizada con el ginecólogo, dado que no todas las pacientes presentan el mismo nivel de riesgo. Además de los antecedentes familiares, el especialista destacó otros factores como el tabaquismo, la obesidad y la hipertensión. También aclaró que el cáncer de mama es poco frecuente antes de los 30 años, y si aparece en edades tempranas, puede deberse a una carga genética significativa. Tartaglione recalcó las altas tasas de curación asociadas a un diagnóstico y tratamiento tempranos: “El dato muy positivo es que nueve de cada diez se pueden curar. Y esto es importantísimo”, declaró. Sin embargo, también señaló que anualmente se detectan cerca de 22.000 casos de cáncer de mama, lo que se traduce en aproximadamente 60 nuevos diagnósticos diarios.









