Zandvoort se retira, pero deja un hecho notable: Lando Norris (McLaren) se unió a la lista de pilotos que han ganado tras obtener la pole en sus últimas seis apariciones. El campeón defensor realizó una carrera sólida, superando el desafío que le presentó Andrea Kimi Antonelli (Mercedes) durante la segunda salida, y logró así su segundo triunfo del año tras ganar en Hungaroring.
McLaren ha dominado recientemente en Zandvoort, con Max Verstappen ganando entre 2021 y 2023. Sin embargo, Norris rompió esa racha en 2024, también siendo su compañero, Oscar Piastri, quien había subido al primer puesto anteriormente. Durante la clasificación, el equipo británico mostró que ha vuelto a la competencia, después de un comienzo de temporada donde Mercedes se estableció como el principal rival de Ferrari. La victoria en Hungría revitalizó al equipo de Woking, que llevó novedades en su alerón trasero, carrocería central, tapa de motor y conductos de frenos, siendo el equipo que presentó más actualizaciones tras las vacaciones.
La carrera no fue sencilla para Norris, quien tuvo que lidiar con algunos momentos complicados. Un incidente se produjo antes de que todos los pilotos completaran la primera vuelta, cuando Verstappen chocó y Liam Lawson, su compañero de equipo temporal en RBR por la lesión de Isack Hadjar, así como Pierre Gasly (Alpine), lograron evitar un desastre mayor.
En esa misma curva, Gabriel Bortoleto (Audi) sufrió un trompo completo, levantando una densa cortina de humo que complicó la visibilidad. Nico Hulkenberg tuvo una maniobra ajustada al esquivar al coche de su compañero, bromeando: “casi lo corto al medio” a través de la comunicación de radio.
Por otra parte, Alexander Albon (Williams) criticó la falta de precaución de Esteban Ocon (Haas), quien no redujo la velocidad al pasar entre los coches accidentados, sin que se le abriera una investigación. Los comisarios sí actuaron con firmeza contra Arvid Lindblad (RB) y Franco Colapinto (Alpine), aplicándoles penalizaciones que incluían un drive through y puntos en sus licencias.
Tras una bandera roja, en la nueva partida, Antonelli, que había superado a su compañero George Russell, volvió a demostrar su progreso, adelantando a Norris y liderando la carrera. Esta lucha se dio entre el campeón vigente y el líder del Mundial de Pilotos, ya que Antonelli se encontraba en una mejor posición con los neumáticos duros de Mercedes.
Norris percibió su oportunidad y demostró que ya no es el mismo piloto dubitativo de antes. Superó a Antonelli por el exterior, luego de que el piloto italiano quedara atrapado con Lewis Hamilton (Ferrari), quien era el líder y debía realizar una parada en boxes. “Una vez que me adelantó entendí que mis posibilidades de triunfo estaban terminadas”, admitió Antonelli.
McLaren tardó medio campeonato en resurgir, pero ahora ha demostrado su capacidad para adaptarse y mejorar. Aunque se retrasaron en las actualizaciones, una vez implementadas, sus autos han dado un salto cualitativo suficiente para destronar a Mercedes, que ocupó el podio junto a Antonelli y Russell. Este último se quejó por tener que ceder el puesto a su compañero, pero, reconociendo el contexto, aceptó que era lógico tras el ritmo de los neumáticos blandos. El Virtual Safety Car en las últimas dos vueltas le permitió a Norris mantener su tercer puesto ante el ataque de Hamilton.
“Gracias por seguir desarrollando el auto y por traer tantas mejoras”, expresó Norris tras conseguir su 13ª victoria en la Fórmula 1. En dos semanas, en Monza, McLaren enfrentará un nuevo desafío: mantenerse en la cima mientras Antonelli, que lidera el campeonato por 59 puntos sobre Russell, sufrirá una penalización por un cambio de componentes en su motor. En la lucha por el título, Norris se sitúa cuarto, 83 puntos atrás. “Suena aburrido, pero hay que ir carrera a carrera. Ahora tenemos que resetear y aprender tanto como sea posible, porque hay que seguir trayendo nuevas piezas. Estoy satisfecho con el trabajo que realizan en la fábrica y la posibilidad de refrendarlo en pista”, concluyó Norris, quien ahora regresa como campeón con un equipo decidido a luchar por mantener su título.









