De acuerdo a reportes de medios locales, un hombre que se trasladaba a caballo encontró la aeronave en un área de bañados de difícil acceso, situada cerca del límite entre los departamentos de Rivadavia y Aguirre, aproximadamente a 30 kilómetros de la ciudad de Selva.
El testigo explicó que el agua le llegaba al pecho, lo que impidió que se acercara más; sin embargo, logró tomar una fotografía que luego entregó a las autoridades competentes.
Ante este descubrimiento, personal de Gendarmería notificó al juez Molinari, quien dispuso una serie de medidas para aclarar las circunstancias del incidente.
Las primeras investigaciones indican que la avioneta podría haber tenido problemas técnicos, lo que obligó al piloto a realizar un aterrizaje de emergencia en el humedal, quedando atascada en el barro.
El juez solicitó la colaboración de la Aviación Civil provincial, que envió otra aeronave para asistir en la operación. Al llegar al lugar, los gendarmes no encontraron drogas, sino bidones de combustible y restos de comida.
Otra línea de investigación indica que un helicóptero habría llegado para rescatar al piloto y a los demás tripulantes; este helicóptero portaba una calcomanía supuestamente falsa en su matrícula, que lo identificaba como argentino: LV-JIR.
Sin embargo, dentro de la avioneta se halló una calcomanía boliviana con la matrícula CP-3889.
El suceso ha generado asombro en la provincia, y no se descartan otras hipótesis sobre lo acontecido.









