Caputo planteó al sector privado la posibilidad de establecer un fondo que vincule a desarrolladores y sociedades de bolsa, con el objetivo de que el Gobierno pueda colaborar para aumentar el volumen de operaciones, ya sea a través del apoyo de organismos multilaterales o mediante el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES.
Los actores del sector recibieron el anuncio con interés, aunque resaltaron que el proyecto que ellos proponen busca que el FGS contribuya al financiamiento de créditos hipotecarios. Su enfoque se centra en que ANSES compre paquetes de créditos financiados por la venta de acciones, para luego inyectar recursos al sistema bancario, permitiendo así aumentar la oferta y reducir los costos crediticios. Una propuesta similar se sugiere también para los Fondos de Asistencia Laboral (FAL). En resumen, su prioridad es fomentar la oferta.
Desde el Ministerio de Economía aclararon que, aunque aún no hay nada definido, el planteo de Caputo tiene como objetivo respaldar tanto la oferta como la demanda. Sin embargo, advirtieron: “El FGS no va a hacer nada de eso. Sería financiamiento al sector privado para que otorguen hipotecas”.
El sector interpretó los comentarios de Caputo como un enfoque destinado a los desarrolladores, muchos de los cuales han creado sus propios fideicomisos para asegurar financiamiento para la construcción. Sin embargo, enfatizan que el capital generado por estos fideicomisos, que alcanza hasta 100 millones de dólares, es insuficiente para impulsar la actividad en su totalidad, subrayando que el verdadero desafío radica en la demanda. “Los Procrear a medio construir se están rematando, pero no hay demanda”, destacó un referente del sector, señalando la reluctancia de las constructoras a iniciar nuevos proyectos de vivienda de clase media por la incertidumbre sobre la existencia de potenciales compradores.
En el ámbito del sector, se realizan cálculos. El FGS cuenta con al menos 20.000 millones de dólares en acciones, una cifra que se ha incrementado considerablemente en los últimos dos años gracias a las adquisiciones realizadas por la gestión actual, que ha ampliado su participación en empresas como YPF, BYMA (donde sus tenencias aumentaron más de un 1900%), Banco Galicia, Banco Macro, TGS y Central Puerto, entre otras.
Desde un ángulo más pragmático, algunos esperan que el FGS pueda desprenderse de al menos 5.000 millones de dólares en acciones para destinarlos a créditos, mientras que descartan cualquier modificación en la tenencia de títulos públicos del fondo, que representa más del 70% de su total.









