En el comunicado, se resaltó que “desde el primer día” este partido había manifestado que la permanencia de Adorni solo generaba “más desgaste, más ruido y más costos” para la administración nacional, aunque subrayó que la decisión final era responsabilidad exclusiva del Poder Ejecutivo.
El texto también asegura que “el Presidente finalmente tomó la decisión correcta” y llama a dejar atrás este episodio para concentrarse en “consolidar el cambio y sostener las reformas”, reafirmando su compromiso de “blindar los cambios que demanda la sociedad”.
La salida de Adorni fue la más complicada para un funcionario del gobierno libertario, afectando significativamente su capital simbólico en la lucha contra la corrupción. Sin embargo, en los hechos, su renuncia significó la marcha de un jefe de Gabinete. La magnitud que adquirió la situación resultó de un manejo errático de la crisis por parte del Gobierno, en particular del Presidente, quien defendió a su funcionario sin evaluar alternativas. Finalmente, se encontró en una posición insostenible, absorbiendo el costo de apoyarlo durante casi cuatro meses y aceptando su renuncia ante la inevitabilidad del desenlace.
La situación de Adorni se definió el jueves por la tarde, después de la fallida sesión del Senado. Lo que pareció un triunfo del oficialismo por haber logrado levantar la convocatoria por falta de quórum, en realidad fue un ultimátum encubierto. Los aliados del Gobierno le habían brindado un atajo para ganar tiempo, con la condición de que el Presidente cesara a su jefe de Gabinete; de lo contrario, se activarían las críticas legislativas en las semanas siguientes.
Un diario británico reaccionó a la renuncia de Adorni en medio de la investigación por enriquecimiento ilícito. La publicación destacó que el funcionario se encontraba bajo escrutinio por recientes compras de propiedades y viajes de lujo y remarcó el apoyo de la secretaria de Presidencia, Karina Milei, al funcionario.
La renuncia del jefe de Gabinete ocurrió en un contexto de especulaciones políticas y tensiones, agravadas por la investigación judicial en su contra. Según trascendió, el presidente Javier Milei tomó conocimiento de su decisión tras conversaciones sobre el desgaste que había sufrido el ex ministro.
Esta salida altera el mapa del Poder Ejecutivo y se abre la danza de posibles sucesores en la Casa Rosada, donde se mencionan nombres como el de Diego Santilli, quien suena con fuerza para ocupar el cargo, así como Pablo Quirno y Sandra Pettovello.
El diputado de Unión por la Patria, Itai Hagman, expresó que la caída de Adorni “resume muy bien de qué se trata este gobierno”, caracterizándolo como un periodista outsider que terminó “viviendo la vida de nuevo rico”.
La senadora Patricia Bullrich, crítica de Adorni dentro de la gestión libertaria, destacó la importancia de la confianza y la ética en la gestión pública tras su renuncia, afirmando que son fundamentales para profundizar el cambio que el país necesita.
Además, la Unión Cívica Radical hizo alusión a la salida de Adorni, declarando que debió haberse producido antes. Criticó su crecimiento patrimonial inexplicable y sus mentiras, argumentando que eso lo volvía incompatible con su posición.
La vicepresidenta Victoria Villarruel ironizó sobre la renuncia de Adorni, indicando que se conectó a las redes sociales para “leer los comentarios”. En respuesta a la difusión del posteo de la secretaria general de Presidencia, Karina Milei, sobre la salida del exfuncionario, eligió abordar el tema directamente.
Karina Milei, tras su renuncia, agradeció a Adorni su labor en la vocería presidencial y la Jefatura de Gabinete, destacando su “incansable trabajo” y su defensa de las ideas de la libertad con un compromiso raro de encontrar.
La renuncia de Manuel Adorni se produce tras meses de escándalo por el aumento de su patrimonio desde que asumió su cargo, por el cual enfrenta una investigación judicial por enriquecimiento ilícito.
El contexto de su salida se vio marcado por un manejo tenso en el oficialismo y presiones internas, especialmente considerando la expectante jornada del mundial, que acompañó el anuncio. La dimisión del ahora ex jefe de Gabinete también abre un espacio de reconfiguración dentro de la estructura del Ejecutivo.









