Los analistas financieros destacan que el deterioro de la situación económica se debe, en gran parte, a un contexto global desfavorable, aunque también creen que un superávit en la balanza comercial podría brindar el respaldo necesario al Banco Central para controlar el dólar.
Entre el jueves y el viernes de la semana pasada, los bonos en dólares experimentaron una caída de hasta el 1,8% y, en los días recientes, acumularon un descenso de hasta el 9%. Asimismo, el índice Merval perdió un 2,5% en términos de dólares, cerrando en 1.696 dólares. La reciente alza en los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos ha impactado negativamente el mercado de deuda global, con el rendimiento del bono a 10 años alcanzando un 5,281%, el nivel más alto desde 2007. Este aumento en el activo considerado “libre de riesgo” ha presionado a la baja los precios de los bonos emergentes.
Especialistas del sector indican que la caída de los activos argentinos se debe principalmente al contexto adverso global, aunque también resaltan la influencia de factores locales, como el deterioro de ciertos indicadores económicos y el aumento de la inestabilidad política con elecciones presidenciales a la vista. “El impacto de la situación puede ser atribuido principalmente a los cambios en las condiciones financieras globales y a la reducción del apetito por créditos de mayor riesgo, como los de Argentina. Los bonos argentinos han sido de los más perjudicados entre los considerados de alto rendimiento en los mercados emergentes, junto con países como Ucrania, Ecuador, Ghana y Egipto”, comentó un economista jefe y responsable de estrategia en una firma de valores.
Un analista de otro bróker subrayó que la reversión de esta situación está ligada a dos aspectos clave. Primero, la tendencia de los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU., que han alcanzado niveles récord históricos, y segundo, la situación interna del país. “Uno de los grandes desafíos de la transición económica que experimenta Argentina es garantizar la continuidad del modelo tras la elección de 2027”, afirmó el especialista.
La estabilidad del tipo de cambio se presenta como un aspecto positivo en las últimas jornadas. El dólar mayorista retrocedió el viernes a 1.520 pesos, permaneciendo a un 20% del límite superior de la banda cambiaria. El presidente Javier Milei ha resaltado que en 2027 el Banco Central contará con “una bazuca de dólares” para gestionar el tipo de cambio. Ante la falta de acceso a los mercados internacionales, será fundamental que el Banco Central continúe adquiriendo dólares y busque financiamiento adicional a través de acuerdos con bancos internacionales o activando swaps con Estados Unidos y China.
“No hay dudas de que la situación es más sólida que en otras ocasiones, en gran parte gracias a la diversificación y el crecimiento que aportan las exportaciones y la balanza comercial”, añadió el analista.
El economista también expresó un pronóstico optimista: “En octubre, prevemos una mayor estabilidad, aunque la recuperación dependerá de una estabilización en las condiciones financieras globales. La curva de rendimiento de Argentina ha sido sobrecastigada. Nuestros bonos constituyen un porcentaje significativo de los instrumentos soberanos de alto riesgo en circulación y son muy líquidos, lo que los convierte en los primeros en ser desarmados en situaciones adversas. Esto ha jugado en contra, pero facilitará una reducción en el riesgo país una vez se logre una cierta estabilidad en las tasas de interés de referencia a nivel global.”









