“En casa siempre se vivió el fútbol. Tengo tres hermanos, dos de ellos son mayores y jugaron toda la vida. Mi papá no fue futbolista, pero es un gran fanático del Real Oviedo, el club de nuestra ciudad. Desde que era muy pequeña asistía a partidos, así que creo que esa cultura futbolística se respiraba en casa. Además, mi abuelo, Dino Rojo, fue arquero en la liga cordobesa, y varios de mis primos también son aficionados al fútbol. Así que no había forma de que saliera otra cosa que una nena futbolista”, compartió Denise al recordar cómo el fanatismo por el fútbol se hizo presente en su familia.
Sin embargo, el camino no fue directo al éxito. La futbolista confesó: “Comencé en danza, pero no duré más de dos años. Siempre iba a clase con botines de fútbol, así que un día mi mamá me dijo: ‘Deberías ir a jugar al fútbol, vamos a un club’. Mis hermanos estaban en un club local en Oviedo, bastante conocido en la región. Así que empecé a jugar al mismo tiempo que mi hermano menor, ya que solo nos llevamos un año. Desde ese momento, no dejé el fútbol. A los cinco o seis años se suele comenzar a jugar futsal aquí, y así inicié. Fue la mejor decisión que pude tomar”.
Denise nació el 15 de marzo de 2006 en Córdoba, pero a tan solo tres meses de su vida, se trasladó con sus padres —su padre español y su madre argentina— a Europa. A pesar de la distancia, su madre siempre luchó por mantener su identidad argentina. “Mi mamá siempre estuvo clara en que quería que tanto yo como mi hermano fuéramos argentinos. Es verdad que cuando era pequeña pasaba más tiempo en Argentina que en España, ya que cruzaba el charco para ver a mis abuelos, pero el cronograma escolar siempre lo cumplí en España”, narró la jugadora.
En una de las entrevistas, Denise detalló cómo llegó a integrar la selección argentina: “Nunca dejé de pensar en la posibilidad de representar a Argentina. Puede que, en parte, se deba a que estaba en España y creía que sería difícil que me conocieran. En realidad, fue mi mamá quien comenzó a enviar videos de mí jugando. No me dijo nada hasta que un día me llamaron. El entrenador, Christian Meloni, me contactó, pero estaba lesionada y no pude asistir. En ese momento pensé que había perdido mi oportunidad, y fue un momento difícil. Sin embargo, mi mamá siguió insistiendo para que me dieran una oportunidad. Finalmente, me llamaron nuevamente y logré demostrar mi nivel en el campo”.
Superada esa frustración inicial, la convocatoria finalmente llegó. Denise reflexionó sobre la situación de muchas jugadoras que, como ella, no crecieron en Argentina pero tienen el sueño de jugar para su país. “Es muy importante porque muchas chicas argentinas que viven en otros lugares sueñan con vestir la camiseta de Argentina, pero a veces piensan que es algo imposible. Cuando ven que hay chicas en España y Estados Unidos que también juegan en la selección, se dan cuenta de que sí hay posibilidades. Ser parte de este proceso significa que tenemos que trabajar para visibilizar a todas las jugadoras, no solo a las que están en Argentina, sino a las que están en el exterior”.
“Una de las claves es que todas somos apasionadas, no solo por el país, sino por el deporte. Eso nos hace dejar todo en la cancha, sin importar qué camiseta llevemos puesta. Creo que eso es fundamental, no solo en la selección, sino también en los clubes. Personalmente, pienso que no importa el equipo que representes, al final lo que importa es hacer lo que amas y poner todo en ello. Creo que es una característica de nuestra cultura expresar y transmitir esa pasión que sentimos por nuestro país, y de manera natural, lo hacemos con quienes no son de aquí”, describió Denise.
Su adaptabilidad táctica la distingue, gracias a su experiencia jugando desde muy joven. Desde sus inicios, Denise experimentó en diversas posiciones, especialmente en defensa. Si bien al iniciar en el fútbol femenino fue orientada al ataque, explicó: “En la selección siempre jugué de extremo, pero en el club de Madrid desempeñé más funciones como lateral”. Esta experiencia múltiple enriqueció su percepción del juego, respaldada por un consejo que recuerda con especial atención. “Una vez leí algo que dijo el Cholo Simeone: que lo mejor que puede pasarle a un futbolista es pasar por todas las posiciones, así se vuelve más completo”.
A lo largo de su carrera, Denise ha vivenciado momentos de gloria y dificultades. Fue parte del equipo que participó en el Sudamericano Sub 20, donde logró clasificar a la Copa del Mundo de Polonia 2026 después de una importante victoria por 3-0 ante Colombia, aportando un gol en ese partido. Sin embargo, una dura lesión la obligó a ser retirada del campo en camilla, lo que le impidió jugar nuevamente en el torneo. Argentina culminó su participación en el Mundial Sub 20 femenino en los octavos de final, donde, a pesar de haber dado lo mejor de sí, fue eliminada por Corea del Sur tras un empate 1-0.
La mediocampista no pudo participar en el certamen debido a que se encuentra en plena recuperación de una rotura de ligamento cruzado anterior. Aun así, se acercó al equipo para brindarle su apoyo, y así lo expresó: “Siempre traté de estar cerca de las chicas, para saber cómo les iba. Hice muchas amistades en el Sudamericano, aunque hubo cambios en el equipo, algunas de ellas estaban allí. Había una mezcla de emociones, pero sentía una frustración al ver el partido final porque creo que merecíamos más. A veces, esto es parte de la experiencia y no será la última vez que nos pase; hay que aprender a vivir con ello. No obstante, intento transmitirles que disfruten de la experiencia del Mundial. Cuando te encuentras afuera, sabiendo que tuviste la oportunidad de estar pero no puedes por una lesión, comprendes lo importante que es disfrutar de esos torneos y compartir con el equipo. Representar a Argentina es un honor”.
El proceso de recuperación no ha sido simple, y Denise lo describió así: “Los primeros movimientos tras la lesión son los más difíciles. Es complicado comenzar a caminar, además de la falta de fuerza para doblar la pierna o saltar. Es algo que me costó mucho al principio”. En julio, el Waybe-Sport Extremadura anunció su incorporación para la temporada 2026/2027, mientras ella continúa con su recuperación tras su paso por el Getafe. De forma paralela, también se dedica a sus estudios en periodismo.
“Siempre supe que quería estudiar periodismo. Aspiro a trabajar en el ámbito deportivo, especialmente en lo que respecta al fútbol, ya que me encanta. Actualmente estoy en mi tercer año”, destacó Denise. La influencia de su madre Yessica fue fundamental en su interés por el periodismo. “Ella siempre me habló sobre su trabajo, me mostró videos y entrevistas que realizó. Esa pasión, esa cercanía, hizo que me interesara aún más”, recordó la jugadora.
A medida que han pasado los años, la vocación de Denise ha crecido y se convirtió en una certeza inquebrantable. “Con el tiempo y a medida que creces, descubres nuevos intereses, pero siento que nada me impacta tanto como el periodismo. Dentro de este ámbito, mi verdadera pasión es la sección deportiva. Claro, si en algún momento debo desempeñarme en otro rol, lo haré, pero mi amor por el periodismo es inmenso. Mi mamá siempre se siente orgullosa de que quiera seguir su camino y espero poder lograrlo”.
En lo que respecta al futuro, Denise prefiere no apresurarse a hacer predicciones. La experiencia de la lesión le ha enseñado a valorar el presente. “A nivel de metas, siempre hay objetivos a largo plazo, pero en este momento estoy enfocada en recuperarme y seguir avanzando en este proceso de rehabilitación. He aprendido a pensar en el día a día, no tanto en lo que vendrá. Me despierto y me pregunto qué nuevo desafío podré afrontar hoy para avanzar, y en este sentido ha sido un cambio, ya que solía pensar más en el futuro. Quiero volver mejor que nunca, día a día mejorar en todos los aspectos, no solo físicamente, sino también mental y profesionalmente. Me gusta estudiar, y me alegra poder disfrutar de algo que amo”.
Finalmente, la identidad argentina que la caracteriza, a pesar de haber crecido a miles de kilómetros, encuentra en Denise una esencia profundamente arraigada. “Siempre hemos estado en contacto con Argentina. Nunca dejamos de visitar y viviremos siempre con esa pasión tan particular que sentimos. Defender esta patria es un sentimiento que crece en mí y en mi familia”.
Entre los lazos culturales que mantiene con su tierra natal, Denise destaca sus gustos cotidianos. “Mi comida favorita, sin duda, es el asado. Es algo que nos encanta a toda la familia. También me gustan las milanesas, pero el asado es insuperable”. Con estas palabras, Denise García Rojo continúa construyendo una historia de pasión deportiva y conexión cultural que espera compartir con el mundo.









