La obra civil demandará una inversión estimada en 1.350 millones de dólares, mientras que la incorporación de los vagones elevará el costo total del proyecto a más de 1.700 millones de dólares. Para el próximo año, el presupuesto porteño contempla una inversión inicial de $368.930 millones destinada a la ejecución del proyecto.
La administración de Jorge Macri cuenta con distintas alternativas para financiar la obra, autorizadas por la Legislatura porteña. Entre ellas se encuentran la contratación de organismos multilaterales e instituciones financieras y la emisión de deuda tanto en el mercado local como en el internacional. La estrategia podrá combinar uno o varios de estos mecanismos, en función de las necesidades de un proyecto cuyo plazo de ejecución se estima en alrededor de seis años.
Además, el pliego de licitación de la obra civil establece que las empresas interesadas podrán presentar propuestas de financiamiento, aunque la decisión sobre su aceptación quedará en manos de la Ciudad.
Hasta el momento, dos consorcios presentaron sus ofertas técnicas para la construcción. Uno está encabezado por CITIC Construction y cuenta con la participación de Ranken Railway Construction, Supercemento, Eleprint y Panedile. El otro es el Grupo Roggio, que se presentó junto con Ghella y que actualmente participa en la gestión de la red de subterráneos porteña.
Antes de avanzar con el financiamiento de la línea F, la Ciudad prevé realizar una colocación de deuda en el mercado local por 150 millones de dólares. Esos recursos serán utilizados para completar los pasos bajo nivel, entre ellos las obras de Pampa y Álvarez Thomas, y para financiar la compra de trenes destinados a las líneas A y C.
La mitad de esos fondos se destinará a la adquisición de los nuevos trenes, cuya incorporación está prevista de manera progresiva a partir de abril de 2027, mientras que el resto será utilizado para las obras de los pasos bajo nivel. Una vez concretada esta colocación, el Gobierno porteño avanzará con la estrategia de financiamiento de la primera etapa de la línea F.
La Ciudad había postergado a fines de septiembre su salida al mercado para captar financiamiento debido al aumento del riesgo país, que entonces había superado los 570 puntos básicos. Luego de ubicarse cerca de los 650 puntos la semana pasada, el indicador descendió posteriormente por debajo de los 600 puntos. En ese contexto, una emisión realizada semanas atrás habría implicado una tasa cercana al 10%, según las estimaciones mencionadas en el proyecto.
La evaluación de las propuestas técnicas determinará si los dos consorcios pueden avanzar a la siguiente etapa de la licitación. El análisis contempla aspectos vinculados con la construcción, el uso de tuneladoras, los antecedentes y la capacidad de los participantes. Si ambos superan esa instancia, se abrirán las ofertas económicas y la adjudicación de la obra está prevista para diciembre.
El comienzo de los trabajos estará concentrado en Barracas, donde se excavará el pozo de ataque en Brandsen y General Hornos, cerca del enlace con la Autopista Arturo Frondizi. El lugar será utilizado tanto para el ingreso de la tuneladora como para retirar la tierra extraída durante la construcción del túnel, con el objetivo de centralizar la logística de la obra.
Antes de que la tuneladora pueda comenzar a operar será necesario excavar y apuntalar el pozo y colocar cemento para evitar deslizamientos. Al mismo tiempo, los componentes del equipo, que serán fabricados a medida, deberán ser trasladados hasta el lugar para su posterior ensamblaje.
La línea F tendrá 9,8 kilómetros de extensión y contará con 12 estaciones. El proyecto contempla su integración con las otras seis líneas de subterráneos y con dos servicios ferroviarios, y conectará los barrios de Barracas, Constitución, San Cristóbal, Monserrat, San Nicolás, Recoleta y Palermo.
La obra está bajo la responsabilidad del Ministerio de Movilidad e Infraestructura de la Ciudad. Según la planificación oficial, la nueva línea permitirá mejorar la conexión norte-sur del transporte público y tendrá una








