El 57,4% de los encuestados se manifestó pesimista respecto del futuro del país, frente a un 34,3% que expresó una mirada optimista. En este contexto, la aprobación de Milei alcanzó el 35,2%, mientras que la imagen positiva de Axel Kicillof llegó al 38,2%. Sin embargo, el respaldo electoral concreto se ubicó en 28,3% para el Presidente y en 27,1% para el gobernador bonaerense.
La situación de los ingresos aparece como una de las principales preocupaciones. El 81,8% de los consultados afirmó que su salario no le permite cubrir los aumentos de precios, un porcentaje ligeramente superior al 81,2% registrado el mes anterior. A su vez, más de ocho de cada diez personas señalaron que sus ingresos alcanzan solamente hasta el día 15 o 20 del mes.
Las diferencias también se observan según el nivel socioeconómico. Entre las personas de menores ingresos, el 59,6% indicó que su salario alcanza hasta el día 15, mientras que el 83,3% afirmó que no llega al día 20. En el extremo contrario, el 61,9% de los encuestados de clase alta señaló que logra llegar a fin de mes e incluso ahorrar.
La percepción sobre la evolución de los ingresos también presenta diferencias entre quienes votaron al oficialismo y quienes respaldaron a la oposición. Entre los votantes del oficialismo en 2025, el 59,1% consideró que su salario no supera la inflación, porcentaje que alcanza el 61,2% en agosto. Entre los votantes opositores, esa percepción llega al 97%, mientras que apenas el 0,8% considera que sus ingresos son suficientes.
El relevamiento también muestra una diferencia entre la evaluación de la situación económica personal y la percepción sobre la economía del país. El 39,3% calificó desfavorablemente su situación económica, mientras que el porcentaje asciende al 61,5% cuando se consulta por la situación económica general.
Entre las principales preocupaciones aparecen los ingresos y salarios, con 50,1%, seguidos por la incertidumbre económica, con 49,8%, el desempleo, con 40,9%, la corrupción, con 39,6%, y el costo de los servicios públicos, con 35,2%. La inflación, en cambio, aparece en el último lugar de una lista de diez preocupaciones, con el 12,7%.
A pesar de esa posición en el listado, existe una amplia distancia entre la inflación oficial y la percepción de los hogares. El 67,1% considera que el índice publicado por el INDEC no refleja su experiencia cotidiana, mientras que el 30,6% sostiene lo contrario. En agosto, quienes cuestionaban la correspondencia entre el indicador y su experiencia representaban el 65,8%.
El análisis señala que una menor preocupación declarada por la inflación no implica necesariamente una mejora en la situación de los ingresos. La desaceleración del aumento mensual de los precios puede convivir con una percepción negativa sobre el poder adquisitivo cuando los salarios no acompañan la evolución acumulada del nivel general de precios.
La evaluación del Gobierno también presenta diferencias marcadas según el nivel socioeconómico. La aprobación de Milei alcanza el 58,8% entre los encuestados de clase alta, baja al 39,9% en la clase media y se ubica en el 19,8% entre los sectores de menores ingresos. En este último grupo, la desaprobación llega al 72,9%.
La percepción de la situación económica del país sigue una tendencia similar. El 42,9% de los encuestados de clase alta la considera negativa, frente al 56,5% de la clase media y el 70,7% de la clase baja. El relevamiento plantea así una relación entre nivel socioeconómico y evaluación tanto de la situación económica como del Gobierno.
La edad también marca diferencias. Entre las personas de 18 a 39 años, el 69,1% realiza una evaluación negativa de la economía del país. Al mismo tiempo, ese grupo registra un 42,5% de apoyo al Presidente y una valoración positiva de su imagen del 50,9%.









