Durante la madrugada, el silencio en el hogar resalta cualquier ruido, por pequeño que sea. Sin el ruido de fondo de electrodomésticos, tráfico o televisión, hasta el más sutil “clic” de la heladera puede percibirse con mayor intensidad que durante el día.
Cuando un sonido es esporádico y el aparato continúa enfriando de manera adecuada, lo más probable es que esté relacionado con la dilatación térmica de los componentes internos. Los plásticos, metales y materiales aislantes experimentan cambios de tamaño al ser sometidos a temperaturas diversas, liberando tensión en forma de crujidos.
El compresor se activa y desactiva para regular la temperatura, lo que puede provocar que los materiales internos se expandan o contraigan. De acuerdo con las recomendaciones técnicas de Panasonic, estos crujidos son considerados normales y no son señal de mal funcionamiento. En los modelos No Frost, la ruptura del hielo durante el proceso de descongelación también puede causar ruidos secos, goteos o burbujeos.
Entre los ruidos típicos que se pueden presentar en un refrigerador se encuentran:
Una heladera que no está nivelada o que está en contacto con muebles puede amplificar una vibración leve hasta convertirla en un ruido resonante en toda la cocina. También, botellas mal colocadas, bandejas sueltas u objetos sobre el aparato pueden generar golpes o resonancias adicionales.
Para reducir estos ruidos, se sugiere:
Prestar atención a un nuevo crujido si se presenta junto a problemas de refrigeración, el compresor que funciona sin descanso o intentos reiterados de encendido y apagado. Ruidos metálicos fuertes y frecuentes pueden indicar un problema más grave.
Expertos en refrigeración de Consul advierten que si estos ruidos vienen acompañados de pérdida de frío, podrían estar asociados con el relé de arranque, el compresor o problemas de inestabilidad eléctrica. En tales circunstancias, es crucial contactar a un servicio técnico reconocido y evitar desmontar el equipo por cuenta propia.
Siempre que el refrigerador mantenga su temperatura y el ruido sea ocasional, se suele tratar de una respuesta natural del sistema o de los materiales utilizados. El silencio de la noche simplemente hace que estos sonidos sean más evidentes.









