Sin embargo, el foco de atención en Miami se centró en los 4 goles que Haití le anotó a Nueva Zelanda, con el primer tanto resaltando la falta de marca de Tim Payne. Fue sustituido al medio tiempo, y en la segunda mitad continuaron cayendo los goles de los caribeños, que en el Mundial compartirán grupo con Brasil, Marruecos y Escocia.
Mientras tanto, en las redes sociales, el nombre de Payne resonó con fuerza. Su súbita popularidad incentivó la creación de una canción en su honor, con la ayuda de inteligencia artificial, y el propio jugador grabó un video agradeciendo el apoyo recibido. Su presencia atrajo también la atención hacia su novia, que ha demostrado tener habilidades en el español, convirtiéndose en una figura popular por derecho propio, superando en diversos tipos de audiencia tanto a la selección de fútbol como a los icónicos All Blacks.
No cabe duda de que la vida de Tim Payne, quien actualmente juega para el Wellington Phoenix de Nueva Zelanda, ha cambiado radicalmente desde su último encuentro con la selección, el 30 de marzo, donde enfrentó a Chile y perdió 4-1 en territorio neozelandés. Convocado por el entrenador inglés Darren Bazeley para el Mundial, este martes tuvo la oportunidad de lucir nuevamente la camiseta de los All Whites, ahora bajo el escrutinio de un número considerablemente mayor de seguidores.
La atmósfera fue palpable desde el inicio del encuentro en el Chase Stadium de Fort Lauderdale, antiguo hogar del Inter Miami. Los aficionados, que previamente apoyaban a Messi, se habían congregado para ver al fenómeno de internet del cual todos hablaban. Le dedicaron cánticos, canciones y hasta le obsequiaron un mate, como parte de toda una movida originada en Argentina.
Sin embargo, una vez que comenzó el juego, se hizo evidente que “el chamuyo” de Payne, como lo habría mencionado Maradona, no fue suficiente. El resultado fue una contundente derrota 4-0 que dejó en evidencia las dificultades del equipo neozelandés. La primera jugada del encuentro tuvo como protagonista a Payne, quien alineado en la banda derecha intentó desempeñarse como un lateral ofensivo, pero no logró generar peligro ante un rival que regresa al Mundial tras 50 años.
El primer gol llegó en parte gracias a un error defensivo de Payne, quien se quedó parado mientras Ruben Providence, con 46 mil seguidores en Instagram, lo superó y anotó. Poco después, Haití estuvo a punto de marcar nuevamente, pero Payne logró interceptar un disparo que se perfilaba hacia el gol. Esa intervención defensiva se volvió viral rápidamente, aunque en ataque tuvo un desempeño desafortunado, fallando en sus intentos de asistir a sus compañeros en los tiros de esquina.
La intervención de Payne marcó el final de su participación en el encuentro, siendo sustituido al llegar al medio tiempo. A partir de ese momento, los goles siguieron llegando, anotados por Lenny Joseph, Frantzdy Pierrot y Duke Lacroix. Tras el partido, al revisar su celular, Tim Payne seguramente notó que su nombre se había vuelto tendencia durante la noche, sumando miles de seguidores más. Para Nueva Zelanda, el camino en el Mundial no será fácil: debutarán contra Irán, se enfrentarán a Egipto y cerrarán la fase de grupos ante Bélgica, un desafío significativo.
Nacido el 10 de enero de 1994 en Auckland, Tim Payne es uno de los futbolistas más relevantes en la selección de Nueva Zelanda. Desde su formación en Auckland City hasta su paso por el Blackburn Rovers en Inglaterra, ha enfrentado desafíos significativos, incluyendo una grave lesión que frenó su ascenso inicial. A lo largo de los años, ha jugado en varias ligas en Oceanía y ha sido un componente constante de la selección, participando en diversas competencias internacionales.
Con 32 años, y tras un ascenso meteórico en popularidad, llegó al Mundial después de haber sido visto como un jugador relativamente anónimo en el ámbito global. Su ascenso fue principalmente impulsado por una campaña en TikTok que lo transformó del “jugador menos famoso del Mundial” a uno de los nombres más comentados antes de que el torneo comenzara. Su caso ha capturado la atención, evidenciando cómo las redes sociales pueden alterar radicalmente la percepción pública de un deportista en cuestión de días.








