Según informaron fuentes policiales, un llamado al Centro Operativo de Monitoreo de la zona alertó sobre la caja de color verde, situada en el cruce de las calles Maipú y Cristóbal Colón, en las cercanías del predio municipal Eco Punto 1.
Los efectivos de la Comisaría 1a de Monte Grande confirmaron la presencia de un total de 24 granadas antitanque de 62 milímetros, listas para ser detonadas. Ante esta situación, solicitaron la intervención de la División Explosivos de la Policía Bonaerense y Bomberos Voluntarios de Esteban Echeverría. Actuando bajo instrucciones del juez Sebastián Garber, titular del Juzgado Federal Nº 1 de Lomas de Zamora, se procedió a desactivar los explosivos mediante detonaciones controladas.
El operativo se llevó a cabo en la madrugada del lunes, detonando cuatro granadas por vez. Un testigo que presenció las explosiones comentó: “¡Faa, esa se sintió más!”. Hasta el momento, se desconoce cómo llegaron las granadas al lugar y el juez Garber ha ordenado diversas medidas para intentar esclarecer el origen de los explosivos y quiénes son los responsables de haberlos dejado expuestos.
Cabe recordar que, hace un mes, un grupo de operarios en un departamento de Riobamba al 1200, en el barrio porteño de Recoleta, encontró una granada de mano activa, lo que generó un rápido despliegue de seguridad y la intervención del Escuadrón Antibombas de la Policía de la Ciudad. Los trabajadores habían descubierto el artefacto al remover materiales en el interior de la vivienda. Al inmediato aviso al 911, los equipos especializados llegaron en pocos minutos para verificar y desactivar la granada mediante un protocolo de emergencia que incluyó el aislamiento del área mientras se llevaban a cabo las pericias necesarias.








