Ubicado en Arlington, en el corredor Dallas–Fort Worth, el estadio tiene capacidad para 80,000 espectadores, pudiendo ampliarse hasta 94,000. Inaugurado en 2009, es sede de los Dallas Cowboys, el equipo de la NFL, y se utiliza también para una variedad de deportes y eventos musicales. Para la Copa del Mundo, se han invertido 350 millones de dólares en remodelaciones tecnológicas y de infraestructura necesarias para satisfacer los estándares de la FIFA. El estadio albergará nueve partidos del Mundial, incluyendo una semifinal, convirtiéndose en una de las sedes más destacadas de este torneo.
Originalmente llamado Cowboys Stadium, en 2013 se anunciaron los derechos del nombre a AT&T (American Telephone and Telegraph Company), la tercera empresa de telecomunicaciones más grande del mundo. Sin embargo, durante esta competencia, llevará el nombre de Dallas Stadium.
Entre las características que destacan de Dallas Stadium se encuentra su impresionante pantalla LED de 600 toneladas. Con un ancho equivalente a siete pisos de un edificio o a la mitad de una cancha de fútbol, esta doble pantalla, situada a 27 metros del campo de juego, logró el récord Guinness de la pantalla de video de alta definición más grande en un recinto deportivo en 2009. Esto garantiza que todos los asistentes, sin importar dónde se encuentren, puedan seguir con claridad los acontecimientos del juego.
Se espera que el 22 de junio, cuando la Selección Argentina compita contra Austria a las 12 hora local, la temperatura exterior supere los 40 grados. El AT&T Stadium cuenta con un techo retráctil que permite realizar el evento con el recinto cerrado o abierto, según las condiciones climáticas. Esta característica, junto con el sistema de climatización que funciona en las gradas y a nivel del campo, puede influir en el ritmo de los partidos disputados allí.
Durante la última Copa América en 2024, una de las preocupaciones de Lionel Scaloni fueron las condiciones de los campos de juego. En la NFL, 17 de los 32 equipos compiten sobre césped sintético, y para el fútbol se colocan capas de césped natural encima, lo que puede generar superficies inestables y peligrosas.
Para la próxima cita mundialista, en Colorado, a más de 1,000 kilómetros de Dallas, se cultivó césped natural que fue instalado por la empresa Precision Turf. Ewen Hodge, responsable de infraestructura de campos de juego de la FIFA, explicó que esta iniciativa surgió como respuesta a los desafíos presentados anteriormente.









