“La IA no es el futuro. Es el presente”, afirma María José Ravalli, Jefa Regional de Abogacía y Comunicación de UNICEF, quien resalta el uso extendido de esta tecnología: “En América Latina, la inteligencia artificial ya forma parte del día a día de millones de niños, niñas y adolescentes. En Argentina, un tercio de los chicos usa inteligencia artificial con fines escolares”. La especialista señala que, en la actualidad, la IA integra los procesos educativos, la asimilación de información y la conexión entre compañeros.
“Cuando tengo un tema difícil, le pido que me haga un resumen o que me lo explique de una manera más simple para lograr comprenderlo mejor. También lo utilizo para organizar ideas”, explica Fiorela, una joven costarricense de 17 años. La inteligencia artificial ha democratizado el acceso a la información, permitiendo a los estudiantes aclarar dudas de manera anónima y recibir explicaciones adaptadas a sus necesidades.
UNICEF reconoce los beneficios de esta tecnología en el ámbito educativo, especialmente su potencial para proporcionar herramientas innovadoras de aprendizaje, aumentar la accesibilidad a la información y promover la inclusión de personas con discapacidad.
En el marco del proyecto Children’s Best Interests in a Digital World (El interés superior de la infancia en un mundo digital), UNICEF Innocenti realizó consultas en siete países con menores de entre 10 y 17 años sobre sus derechos en entornos digitales, donde a menudo mencionaron la inteligencia artificial. Revelaron que emplean herramientas como ChatGPT para resumir tareas escolares, simplificar conceptos complejos y obtener orientación sobre contenidos para redes sociales.
La inteligencia artificial está omnipresente. No solo se manifiesta en aplicaciones como ChatGPT, sino que también está incorporada en redes sociales como Instagram y TikTok, así como en diversas plataformas digitales utilizadas por los jóvenes a diario. Los algoritmos que utilizan esta tecnología sugieren qué videos ver, qué noticias leer y con quién interactuar; cada vez más, los sistemas de IA generativa (Claude, ChatGPT, Grok) están creando contenido propio, llegando a establecerse como “amigos”.
Ravalli reconoce que la IA abre un abanico de oportunidades, mejora el acceso a la información y facilita la inclusión educativa, permitiendo un aprendizaje adaptado a las características de cada estudiante.









