Uno de los principales puntos de actividad es Fortín de Piedra, el desarrollo gasífero de Tecpetrol, que ocupa 243 kilómetros cuadrados y produce cerca de 24 millones de metros cúbicos de gas diarios, alrededor del 20% de la producción nacional. Durante los períodos de mayor actividad llegaron a trabajar allí unas 4500 personas, con la participación de más de 1000 empresas proveedoras.
La expansión hidrocarburífera también transformó el mercado inmobiliario de Añelo. Tras el desarrollo del shale a gran escala iniciado en 2013 con el acuerdo entre YPF y Chevron, los primeros emprendimientos estuvieron destinados principalmente a alojar trabajadores. Con el tiempo aparecieron edificios de departamentos, viviendas corporativas, hoteles, oficinas, locales comerciales y parques logísticos.
La presencia permanente de constructoras, transportistas, empresas de servicios petroleros y proveedores incrementó además la demanda de alquileres de largo plazo. Actualmente, los proyectos inmobiliarios de mayor escala en desarrollo concentran inversiones superiores a US$400 millones.
Construir en Añelo puede costar hasta un 50% más que en Buenos Aires por la logística, el traslado de materiales, la disponibilidad de mano de obra especializada y la escasez de proveedores. Por eso, la construcción modular ganó protagonismo: cerca del 90% de las estructuras puede fabricarse fuera de Neuquén y trasladarse luego para su montaje.
Entre los principales desarrollos se encuentra Proyecto Álamos, de Grupo Edisur junto con ZLT, que ocupa dos hectáreas y suma 106 unidades entre viviendas y departamentos. La ocupación ronda el 95%, principalmente mediante contratos con empresas del sector energético. El proyecto también contempla un club de 5000 metros cuadrados, un hotel de 90 habitaciones, oficinas y locales comerciales.
Wenelen Suites, desarrollado por Dypsa, avanzó con una tercera etapa luego de vender las dos anteriores. El complejo, integrado al Wenelen Executive Hotel, ofrece departamentos equipados destinados a empresas que necesitan alojar a su personal y delegan la administración de las unidades en el hotel.
Los valores también reflejan la demanda. Un departamento pequeño parte de aproximadamente US$85.000, mientras que las unidades más grandes se ubican entre US$120.000 y US$130.000. En proyectos en construcción hay alternativas desde US$50.000. En alquiler, un monoambiente ronda los $2 millones mensuales y las unidades más amplias llegan a entre $3,2 millones y $3,5 millones.
IDERO, que llegó a Añelo en 2021, desarrolla y administra edificios destinados al alojamiento corporativo. Su principal proyecto, Espacio Añelo, tiene tres edificios de seis pisos y uno de oficinas, con capacidad para 340 personas, además de gimnasio, salas de capacitación y reuniones. La compañía también desarrolló Añelo Central I, un edificio modular de seis pisos con 96 plazas.
Otros proyectos buscan avanzar hacia desarrollos urbanos integrales. Distrito Añelo se extiende sobre 29.600 metros cuadrados y contempla 26 edificios modulares de tres pisos, con capacidad para 1248 plazas, además de oficinas, comercios, quinchos, canchas y 312 cocheras.
También avanzan urbanizaciones de mayor escala. Fincas de Añelo contempla un hotel, edificios residenciales, áreas logísticas y locales comerciales, mientras que Añelo Urbano se desarrolla sobre 36 hectáreas. Allí ya se completaron las primeras cinco hectáreas, con viviendas, comercios, espacios públicos, redes de servicios y un puente que conecta el predio con el centro de la localidad.
El crecimiento inmobiliario acompaña una fuerte expansión demográfica. Añelo pasó de tener menos de 3000 habitantes hace poco más de una década a unos 15.000 en la actualidad, además del movimiento permanente de miles de trabajadores vinculados con los yacimientos.
A este proceso se suman grandes obras de infraestructura energética. El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) conectará Allen, en Río Negro, con Punta Colorada, donde se construye una terminal para exportar petróleo. También avanzan proyectos de gas natural licuado, entre ellos Southern Energy, que prevé instalar buques de licuefacción frente a la costa rionegrina.
YPF proyecta que la producción nacional de petróleo supere el millón de barriles diarios hacia fin de año y prevé, junto con sus socios, inversiones por unos US$30.000 millones durante los próximos cuatro años. Los proyectos vinculados al GNL podrían generar cerca de 40.000 empleos directos e indirectos.
Las proyecciones indican que Añelo podría acercarse a los 50.000 habitantes hacia finales de la década y que el tránsito diario podría pasar de 25.000 a entre 60.000 y 80.000 vehículos. Frente a ese escenario, el Gobierno de Neuquén presentó en junio ante el Banco Interamericano de Desarrollo un plan que contempla más de 100 obras para los próximos años.
La expansión de Vaca Muerta, así, ya no se traduce solamente en la construcción de lugares para alojar trabajadores. La demanda se extiende a viviendas, oficinas, comercios, logística, infraestructura y servicios necesarios para acompañar el crecimiento de Añelo.









