El primer set se lo adjudicó Zverev por 6-3, aunque la diferencia en el desempeño fue más ajustada de lo que sugiere el resultado. El alemán solo acumuló dos puntos más que Shelton -27 a 25- pero fue decisivo al aprovechar las oportunidades: concretó los dos break points que tuvo a su favor, mientras que el estadounidense no logró ninguno. Zverev mostró una impresionante eficacia al servicio, ganando 15 de 17 puntos con su primer saque, lo que equivale a un contundente 88 por ciento de efectividad.
Shelton, por su parte, mostró más potencia en sus saques, anotando cuatro aces frente a uno de Zverev, y logró hacer daño con el segundo servicio del alemán, quien ganó solamente uno de siete puntos en esa categoría. Sin embargo, la solidez del primer servicio de Zverev, que entró en un 71 por ciento de los casos, le permitió ocultar esta debilidad. Ambos jugadores registraron ocho winners, con una cantidad similar de errores no forzados -10 para Zverev y 11 para Shelton-, y el set se decidió a favor del alemán. Es notable que el 30 de los últimos 33 campeones del US Open habían ganado el primer set en la final.
El segundo set se tornó más complicado, resolviéndose en un tie-break que Zverev ganó 7-2, también apoyado nuevamente en su destacado rendimiento con el primer saque, ganando 24 de 26 puntos, es decir, un asombroso 92 por ciento. Shelton mejoró en su servicio, colocando el 76 por ciento de primeros, pero no logró romper el servicio del alemán, lo que llevó la definición a ese momento crucial.
Shelton finalmente logró quebrar en el tercer set, llevándolo a un 7-5 que alargó la definición en Nueva York. Con ello, logró su primer quiebre en la tercera oportunidad y necesitó dos set points para cerrar el parcial. Su mejora fue notable: ganó el 90 por ciento de los puntos con su primer saque, registró 14 winners contra 10 de Zverev y cometió solo siete errores no forzados. Además, acumuló más puntos en el set, 36 contra 26 en favor de él.
Ese triunfo de Shelton trajo consigo recuerdos inquietantes para Zverev, quien recordaba que en 32 de las últimas 33 finales del US Open, el jugador que se Adelantó 2-0 en sets se consagró campeón. La mención refiere a su caída en 2020, cuando lideraba 6-2 y 6-4 ante Dominic Thiem, y luego fue remontado por el austriaco. En este contexto, y a pesar de la presión, Zverev inició el cuarto set con determinación, logrando un quiebre en un emocionante primer game.
Aunque Shelton llegó a empatar 1-2 en el set, la solidez del alemán prevaleció, a pesar de recibir una advertencia por demora en el saque. La decisiva ruptura ocurrió en el séptimo game, dejando a Zverev con una ventaja de 5-2, y al momento de servir para el campeonato, el alemán no falló. Curiosamente, tras el match point, devolvió la pelota como si el juego continuara, tardando unos instantes en darse cuenta de su victoria y de su nueva coronación en Nueva York.
Shelton, de 23 años y octavo cabeza de serie, tenía la oportunidad de convertirse en el primer estadounidense en ganar un Major desde Andy Roddick en 2003, y el primer hombre afroamericano en hacerlo desde Arthur Ashe en 1968. “Para mí, todo este torneo fue territorio inexplorado. Estoy en situaciones en las que nunca había estado antes. Estoy emocionado por jugármelo todo”, expresó Shelton. Durante su camino a la final, había conseguido una victoria memorable al superar al defensor del título, Carlos Alcaraz, en un partido que finalizó a las 3:33 de la mañana, marcando el cierre más tardío en la historia del torneo. Luego, se impuso a su compatriota Frances Tiafoe en semifinales.
El desafío que enfrentó Shelton fue Zverev, quien ha sido el jugador más dominante de los Grand Slams en 2026, con un récord de 25-2 en la temporada. El alemán también se consagró en Roland Garros y perdió en la final de Wimbledon ante Jannik Sinner. Zverev, quien conoce bien la presión de llegar a finales, recordó su experiencia de 2020: “Jugué muchos partidos importantes desde entonces. En aquel momento no tenía experiencia. Todo es diferente ahora”.
La historia entre ambos tenistas, tras la final, quedó a favor de Zverev con un récord de 6-0, ganando 13 sets de 15. El alemán también expresó que no sentía temor por el ambiente hostil al que se enfrentaría. “Jugué en París Bercy contra los franceses. Era bastante intenso, y siempre disfruté ese tipo de ambientes”, concluyó.









