La medida cautelar que interrumpió por completo la circulación de vehículos en la zona fue dictada a principios de febrero, a partir de un amparo presentado a finales de enero por Pablo Martínez Carignano, quien se desempeñó como director de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y es abogado especializado en la cuestión.
El Juzgado Civil y Comercial N° 4 de Dolores aceptó la medida, reconociendo la existencia de “un riesgo cierto, conocido y evitable” en la zona, enfatizando además el deber de las autoridades municipales de “ejercer el poder de policía para prevenir daños a la vida, la integridad física y la seguridad pública”.
Días después, el juez Adrián Félix Ferrán convocó a una mediación entre el municipio y Martínez Carignano. El ex funcionario presentó al juez una propuesta que incluía un esquema de controles y medidas de seguridad que permitirían la reanudación de la actividad en los médanos con las debidas precauciones.
Recientemente, la Municipalidad de Pinamar presentó una propuesta en la Justicia de Dolores, que incluye una serie de medidas alineadas con las exigencias de Martínez Carignano para levantar el amparo. Las partes han llegado a un acuerdo de conciliación, el cual fue avalado por un decreto municipal.
Sin embargo, la reanudación de la actividad recreativa no podrá realizarse hasta que el municipio demuestre que ha implementado un sistema de control adecuado, algo que hasta ahora no existía en la zona de La Frontera. Este nuevo sistema deberá ser probado antes del inicio de la próxima temporada de verano.
El intendente de Pinamar, Juan Ibarguren, se mostró satisfecho por el acuerdo logrado, aunque subrayó que esto no implica un retroceso en los controles. “Hoy hemos alcanzado un acuerdo que nos permite levantar la medida cautelar y recuperar el uso recreativo de La Frontera, pero con reglas claras, controles concretos y un fuerte compromiso con la seguridad”, afirmó. Además, mencionó: “Este acuerdo no significa que se permita cualquier cosa. Al contrario: vamos a reforzar los controles, organizar los accesos y la circulación, identificar los vehículos y verificar que cada persona cumpla con los requisitos establecidos para ingresar y circular”.
El jefe comunal destacó que la Municipalidad ya había estado trabajando “durante varios meses” en el diseño de un sistema de registro, señalización, patrullaje y monitoreo, y aseguró que “la prevención es la herramienta principal para evitar situaciones de riesgo”. También apeló a la corresponsabilidad, indicando que “el Municipio tiene la responsabilidad de controlar y ordenar, y quienes vienen a disfrutar tienen la responsabilidad de respetar las reglas”.
“Cuidar La Frontera es una tarea de todos. Si cada uno hace su parte, vamos a poder seguir disfrutando este lugar de manera segura y responsable”, enfatizó.
Desde el lado de Martínez Carignano, se destacó el recorrido que llevó al entendimiento alcanzado. “Estoy muy satisfecho por el acuerdo logrado.quiero resaltar la forma en que se llegó a este acuerdo: con diálogo, escucha y con el único objetivo de prevenir tragedias y evitar dolor a las familias”, sostuvo. Además, subrayó que “cuando una decisión puede salvar una vida, no hay diferencia que no valga la pena superar”.
El ex funcionario también reconoció el papel de la Justicia de Dolores “por haber hecho lugar al amparo que permitió este cambio” y confirmó que estará presente en diciembre para verificar que las medidas propuestas se implementen efectivamente.
La medida cautelar que frenó la actividad motorizada en La Frontera se había dictado en febrero pasado, en respuesta a un accidente donde un UTV chocó frontalmente contra una Volkswagen Amarok. En ese incidente, Bastián Jerez, quien viajaba como acompañante junto a su padre y otras dos menores, sufrió heridas severas, incluyendo una hemorragia abdominal, una lesión grave en el hígado y politraumatismos, lo que requirió una intervención quirúrgica de urgencia y su ingreso a terapia intensiva. Durante el mismo accidente, otras dos menores de 7 y 9 años también sufrieron politraumatismos y una fractura de maxilar.
Bastián permaneció internado hasta finales de junio en el Hospital Italiano de San Justo. Actualmente, se encuentra en una clínica de rehabilitación privada, desde donde su familia ha calificado su recuperación como “milagrosa”.
En la última década, La Frontera ha acumulado al menos siete muertes relacionadas con accidentes motorizados. Entre las víctimas se encuentran Antonio Emilio Salinas (32), que pereció al chocar su cuatriciclo con un UTV en enero de 2022; Agustina Queirel (33), que falleció tras volcar su cuatriciclo al saltar la cresta de un médano en diciembre de 2021; Paula Betbeder (35), que murió al volcar su UTV en un lugar conocido como La Olla en 2019; Franco Sánchez (20), en 2018; Hernán Mauro Robert (30), que fue aplastado por su propio cuatriciclo al intentar realizar un salto sin casco en 2017; y un niño de 12 años y un hombre de 38, ambos en 2016.
Además, se registraron numerosos heridos graves en los últimos tres años, lo que ha puesto de relieve la gravedad de la situación en el área, aparte del incidente de Bastián Jerez: un joven de 22 años que sufrió un traumatismo craneano severo tras un salto irregular en 2023, un hombre que experimentó un compromiso medular tras un vuelco en La Olla en 2024, y un niño de 8 años atropellado por un cuatriciclo en la playa en 2025.









