El occiso, identificado como Alexander Koch, sufrió el accidente alrededor de las 17.30 en una zona rural situada a tres kilómetros al sudeste de la capital de la provincia.
De acuerdo con los primeros informes de los investigadores, el piloto había logrado avanzar cerca de 250 metros desde el punto de despegue antes de que la aeronave quedara atrapada en el tendido eléctrico.
Después del impacto, el ala delta motorizada se apagó sobre un área de pastizales, donde se incendió por completo. Las lesiones que sufrió Koch fueron mortales.
Al llegar los primeros efectivos al lugar, hallaron los restos del aparato consumidos por las llamas y confirmaron el deceso del piloto.
En el sitio trabajaron agentes policiales, miembros de la Policía Científica de San Isidro, bomberos, personal de EMSA y un médico de turno.
Los peritos están llevando a cabo un análisis para reconstituir la mecánica del accidente y esclarecer lo ocurrido en los momentos posteriores al despegue.
Uno de los testimonios considerados en la investigación es el de la madre de Koch, quien afirmó ante las autoridades que su hijo se encontraba volando por primera vez con ese equipo.
Además, el médico que participó en el procedimiento ordenó realizar una autopsia. Posteriormente, el cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial, mientras prosiguen las investigaciones para determinar las circunstancias precisas de la caída.








